La adquisición, el desarrollo y la operación de bienes raíces industriales en México están sometidos a un marco regulatorio complejo cada vez más exigente, marcado por reformas legales que han modificado aspectos clave del derecho inmobiliario, las regulaciones de construcción y los requisitos para la obtención de permisos. Este entorno más estricto incrementa la exposición de los inversionistas a riesgos significativos, como defectos en títulos, retrasos en permisos, disputas contractuales y sanciones por incumplimiento.

Antes de adquirir un bien raíz industrial en México, es recomendable, principalmente, realizar una búsqueda registral completa en el Registro Público de la Propiedad para verificar la propiedad clara, identificar cualquier gravamen, cargas o servidumbres, y confirmar que los linderos coincidan con la descripción registral y catastral. Además, es necesario verificar que los impuestos prediales estén al corriente, revisar cualquier contrato de arrendamiento existente o derechos de terceros, y confirmar que la propiedad cuente con certificados vigentes de libertad de gravámenes y de no afectaciones. Para propiedades desarrolladas, la debida diligencia adicional debe cubrir los permisos de construcción existentes, certificados y dictámenes de terminación de obra, uso y ocupación/operación y seguridad (conforme a la normativa municipal aplicable y cumplimiento con los reglamentos de construcción locales aplicables.

Estrategias contractuales en arrendamientos industriales y esquemas ‘build to suit’

Los arrendamientos industriales constituyen una alternativa flexible para inversionistas que prefieren no comprometer capital en la adquisición de bienes inmuebles. Los esquemas de construcción a la medida (build-to-suit), donde un desarrollador construye una instalación según las especificaciones del arrendatario, se han vuelto cada vez más populares. Entre las cláusulas críticas destacan la duración y las opciones de renovación, mecanismos de ajuste de renta vinculados a índices de inflación, usos permitidos y cláusulas de exclusividad, contribuciones para mejoras del arrendatario y propiedad de las mejoras, responsabilidades de mantenimiento y reparación, cláusulas de seguros e indemnización, y mecanismos de salida, incluyendo derechos de terminación anticipada y disposiciones de cesión. Un contrato mal redactado puede resultar en pérdidas financieras significativas y disrupciones operativas.

Permisos, servicios y verificación de infraestructura

La obtención de permisos de uso de suelo y construcción adecuados es un paso fundamental para cualquier proyecto industrial, y las reformas recientes han introducido nuevos requisitos procedimentales más estrictos que requieren atención detallada. Se debe verificar que el uso pretendido sea compatible con la zonificación del predio bajo el plan de desarrollo urbano municipal aplicable.

Una vez confirmada la compatibilidad de uso de suelo, el proceso de permiso de construcción implica presentar proyectos arquitectónicos y de ingeniería firmados por peritos responsables, junto con cálculos estructurales, estudios de suelo y diversas memorias técnicas y especificaciones. Las autoridades municipales revisarán los planos para verificar el cumplimiento con los códigos de construcción, restricciones de colindancias, cajones de estacionamiento y otros estándares de desarrollo. Para proyectos industriales más grandes, pueden requerirse aprobaciones adicionales de autoridades estatales, agencias de protección civil y proveedores de servicios públicos.

Igualmente importante es verificar la disponibilidad y capacidad de servicios e infraestructura esenciales, incluyendo suministro de agua, electricidad, gas natural, drenaje sanitario e infraestructura de telecomunicaciones. Se deben revisar los contratos de servicios, verificar que exista capacidad suficiente para el uso industrial pretendido y asegurarse de que los derechos de conexión estén debidamente garantizados. Los plazos de autorización y obtención de permisos y licencias pueden variar considerablemente por municipio, desde semanas hasta varios meses dependiendo de la complejidad del proyecto y la eficiencia administrativa local.

Al concluir la construcción, las instalaciones industriales deben obtener licencias de funcionamiento, constancia de terminación de obra, autorización de uso y ocupación/operación y dictámenes de seguridad (estructural y de protección civil), conforme a la normativa municipal aplicable antes de iniciar operaciones. Estas certificaciones confirman que la instalación construida cumple con los planos aprobados y satisface todos los requisitos de seguridad, accesibilidad y códigos de construcción aplicables. Las autoridades de protección civil realizarán inspecciones para verificar el cumplimiento con la normatividad de seguridad estructural y contra incendios, requisitos de salidas de emergencia y otros estándares de seguridad específicos para operaciones industriales.

Parques industriales: beneficios y consideraciones legales

Los parques industriales a lo largo de México ofrecen ventajas significativas para los inversionistas, incluyendo infraestructura lista para usar, procesos internos de permisos más ágiles y proximidad a redes de transporte. En este caso, los inversionistas deben revisar el reglamento interno del parque, los documentos constitutivos del régimen condominal cuando exista, y cualquier restricción sobre uso, construcción u operaciones. Los contratos de servicios con el administrador del parque deben analizarse cuidadosamente para entender las cuotas de mantenimiento, niveles de servicio y mecanismos de solución de controversias. Algunas regiones han sido designadas como “zonas libres”, ofreciendo beneficios aduaneros y fiscales adicionales.

Opciones para adquirir un bien inmueble en México

Los inversionistas extranjeros tienen varias opciones para acceder a bienes inmuebles industriales en México, incluyendo la compra de terrenos, la adquisición de instalaciones existentes o la celebración de contratos de arrendamiento. Una consideración esencial es la restricción constitucional sobre la propiedad extranjera de terrenos ubicados dentro de la “zona restringida”, que comprende los terrenos situados dentro de 100 kilómetros de las fronteras internacionales y 50 kilómetros de las costas.

Para proyectos industriales ubicados dentro de esta zona, los inversionistas extranjeros (personas físicas o personas morales extranjeras) deben adquirir derechos sobre inmuebles a través de un fideicomiso estructurado con una institución fiduciaria mexicana, en el que el fiduciario mantiene el título legal de propiedad, mientras el inversionista extranjero conserva los derechos fideicomisarios y plenos derechos de uso y aprovechamiento.

Otra alternativa para adquirir inmuebles industriales dentro de la zona restringida es hacerlo a través de una sociedad mexicana con inversión extranjera de la cual el inversionista sea accionista. Dicha sociedad puede adquirir directamente inmuebles destinados a uso industrial sin requerir una estructura fiduciaria.

Fuera de la zona restringida, las entidades extranjeras pueden adquirir propiedad directamente o a través de una sociedad mexicana con inversión extranjera, sin necesidad de fideicomiso, siempre que previamente se obtenga el permiso de la Secretaría de Relaciones Exteriores y se suscriba el Convenio de Admisión de Extranjeros (cláusula Calvo).