La Secretaría de Comercio de la Nación, mediante la Resolución 87/2024, estableció que todos los establecimientos comerciales que acepten tarjetas de crédito, compra o débito, deberán poner a disposición de los consumidores las terminales electrónicas de pago (por ejemplo, el PosNet). Esto es para que los consumidores no pierdan el control o queden desapoderados de su tarjeta al momento del pago, ni siquiera de forma momentánea. Los proveedores tienen la obligación de adaptar sus servicios de acuerdo con esta resolución antes del 8 de septiembre de 2024. Cualquier incumplimiento será sancionado según lo que prevé el artículo 47 de la Ley 24240 de Defensa del Consumidor.

 

El principal objetivo es reducir el fraude informático −cada vez más frecuente− que se produce al capturar los datos de las tarjetas para cometer hechos delictivos que generan graves perjuicios a los consumidores. Esto sucede, por ejemplo, cuando se hacen compras a nombra del titular por medio de internet.

 

Para tomar dimensión del riesgo que se procura mitigar, según surge del último Informe Mensual de Pagos Minoristas del Banco Central de la República Argentina, durante el mes de enero de 2024 se efectuaron más de 450 millones de operaciones con tarjeta en la Argentina.

 

Esta práctica es sumamente habitual en los Estados Unidos de América y en países europeos. Allí, las terminales de pago se alcanzan al cliente y es este quien manipula su tarjeta. Además, sigue la tendencia de provincias como Río Negro (Ley 5648), Neuquén (Ley 3318) y La Pampa (Ley 3561), en donde se implementaron normas análogas. En definitiva, se trata de una medida para proteger a los consumidores ya que refuerza los mecanismos de seguridad y garantiza la confiabilidad en este tipo de transacciones.