Actualmente, México se encuentra atravesando un panorama de incertidumbre y cambio constante que pone a los comerciantes y particulares en un posición vulnerable al momento de celebrar negocios a largo plazo.

Esta falta de estabilidad en los diferentes sectores de la economía conlleva la pregunta: ¿Qué ocurre si la situación del mercado cambia y no me es posible cumplir con mis obligaciones, sin afectar mi patrimonio?

En México, los contratos obligan a quienes intervienen en ellos al cumplimiento de lo expresamente pactado; sin embargo, ante esta situación, algunos Estados han previsto válvulas de escape, que permitan salvar negocios y relaciones comerciales, cuando el panorama del país cambie abruptamente.

Estas válvulas de escape se desprenden de un concepto conocido como “La Teoría de la Imprevisión”.

La Teoría de la Imprevisión es una figura jurídica en México que pretende mantener el equilibrio en una operación civil o mercantil, cuando la misma se vuelve excesivamente onerosa para una de las partes.

Para que la Teoría de la Imprevisión opere es necesario que se reúnan –entre otros- los siguientes requisitos:

a) Que exista una operación mercantil o civil excesivamente onerosa para una de las partes,

b) Que dicha onerosidad sea consecuencia de un acontecimiento extraordinario de carácter nacional; y

c) Que los involucrados no hubiesen podido prever el referido acontecimiento.

De operar la misma, la operación sufre una “reestructura” para permitir que ambas partes continúen obteniendo un beneficio y se eviten posibles pérdidas; volviéndose de esta forma una figura importantísima para la situación actual del país.

Pero, ¿Que ocurre con aquellas Entidades donde no se encuentra regulado?

De una lectura hermenéutica de la regulación en México, se observa que no existe impedimento para que las disposiciones de la Teoría de la Imprevisión puedan pactarse directamente en un contrato, aún si la ley del estado en que se celebró aun no la incluye en su normatividad.

En ese orden de ideas que sugerimos a clientes y aseguradores buscar asesoría para realizar los ajustes pertinentes a sus contratos, a efecto de prevenir una posición comercial incómoda.