Se considera accidente in itinere el sufrido por el trabajador tras dejar a dos compañeros en sus respectivos domicilios, pese al exceso de tiempo transcurrido desde la salida del trabajo, por valorarse otras circunstancias que terminan considerándolo accidente laboral.

Sentencia núm. 121/2017 del Tribunal Supremo de fecha 14 de febrero de 2017 (JUR\2017\60751)

El Tribunal Supremo (“TS”) analiza en esta sentencia si debe considerarse accidente laboral el sufrido por trabajador fallecido al regresar a su domicilio.

En concreto, el trabajador afectado tiene su centro de trabajo en Puente Tablas (Jaén), pero reside en Linares (Jaén). El día que se produce el accidente que da lugar a la controversia, se desvía a Mengíbar (Jaén) en su viaje de regreso a Linares para dejar a dos compañeros a los que transportaba en su vehículo. En este último trayecto de Mengíbar a Linares se produce un accidente de tráfi co que termina con la vida del trabajador.

La sentencia de instancia, así como el Tribunal Superior de Justicia de Granada, en fase de suplicación, entendieron que la distancia de 20 km entre Linares y Mengibar y el hecho de que el accidente se produjera una hora después de abandonar la empresa, suponen una ruptura del nexo causal trabajo-accidente y, por tanto, declaran que el accidente carece de naturaleza laboral.

A este respecto, conviene recordar que el accidente de trabajo se defi ne como toda lesión que el trabajador sufre con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena.

Una tipología de accidente laboral lo constituye el accidente “in itinere”, esto es, el que sufre el trabajador al ir o volver del lugar de trabajo. Para considerarse como tal, en el accidente deberán darse las siguientes circunstancias: 1) Que la fi nalidad principal y directa del viaje sea consecuencia del trabajo (elemento teleológico). 2) Que se produzca en el trayecto habitual y normal que debe recorrerse desde el domicilio al lugar de trabajo o viceversa (elemento geográfi co). 3) Que el accidente se produzca dentro del tiempo prudencial que normalmente se invierte en el trayecto (elemento cronológico); o, lo que es igual, que el recorrido no se vea alterado por desviaciones o alteraciones temporales que no sean normales y obedezcan a motivos de interés particular de tal índole que rompan el nexo causal con la ida o la vuelta del trabajo. 4) Que el trayecto se realice con medio normal de transporte (elemento de idoneidad del medio).

En este contexto, el TS aprecia que han concurrido todos los elementos del accidente in itinere. En lo que se refi ere al elemento cronológico, entiende que el tiempo empleado en el desplazamiento ha podido dedicarse a diversos menesteres y que, en cualquier caso, no estamos ante un retraso relevante: En cnocreto, el TS entiende que “El tiempo razonable de despedida con los compañeros de la obra que se quedan en Mengíbar, la eventualidad de que hubiera habido algún atasco menor, la imposibilidad de que el trabajador manifestara exactamente lo acaecido tras dejar al segundo de los pasajeros, la posibilidad de alguna gestión intermedia razonable (recargar combustible, acudir al servicio, realizar una mínima compra), son factores que inclinan a la solución fl exibilizadora”.

De acuerdo con ello, el TS estima el recurso de casación y declara el fallecimiento un accidente laboral.