DENOMINACIONES DE ORIGEN: Uso indebido de contraetiquetas. Sentencia de la Audiencia Nacional (Sala de lo Contencioso-Administrativo, Sección 1ª) de 12 de febrero de 2014.

La entidad recurrente interpuso recurso contencioso-administrativo contra la resolución de 2 de noviembre de 2012 de la Secretaría General Técnica, por delegación de la Ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, desestimatoria del recurso de reposición formulado contra la Orden del Ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de 14 de mayo de 2012 que impuso a la recurrente multa por la comisión de una infracción administrativa en materia de denominaciones de origen, de carácter muy grave, del artículo 40, apartado 2, letra d), de la Ley 24/2003, de 10 de julio, de la Viña y del Vino.

El artículo 40.2.d) tipifica como infracción muy grave, en relación con los vinos de calidad producidos en una región determinada –en este caso la denominación de origen calificada Rioja- la indebida utilización de los documentos, etiquetas, contraetiquetas, precintas y otros elementos de identificación propios de dicho producto, imputándose a la recurrente la comisión de una infracción consistente en la utilización indebida de precintas categoría Genérica cosecha 2009 y precintas categoría Crianza cosecha 2007 para envases que debían hallarse en bodega sin utilizar y que no se encontraban en poder de aquélla, sin que el cotejo entre existencias de vino aforadas y documentadas ilustrase sobre ningún descuadre irregular.

Para poder utilizar el nombre de la denominación de origen calificada Rioja en documentación o etiquetado es requisito indispensable, según el artículo 26.3 del Reglamento de la Denominación de Origen Calificada Rioja, aprobado por Orden APA/3465/2004, la inscripción de la firma en el registro correspondiente. Dada la voluntariedad de la inscripción, por el mero hecho de la misma, a tenor del artículo 26.4 del citado Reglamento, las personas naturales o jurídicas inscritas quedan obligadas al cumplimiento de las disposiciones de dicho Reglamento, entre las que cabe citar el artículo 29.3, que establece que en la utilización de las etiquetas o contraetiquetas y precintas numeradas de garantía de origen expedidas por el Consejo Regulador, debe existir correspondencia entre dichos documentos y los elementos de control del Consejo Regulador.

La resolución sancionadora toma en consideración para tener por acreditada dicha infracción las actas levantadas por los veedores -a los que la jurisprudencia del Tribunal Supremo ha reconocido la cualidad de agentes de autoridad- y suscritas por la entidad recurrente, en las que se hacen constar el aforo de las existencias reales de vino en la bodega y las contraetiquetas o precintas de garantía de origen, sin utilizar, existentes en bodega, cuya relación se refleja en un anexo de las citadas actas y el balance de control de las contraetiquetas y precintas de garantía de origen retiradas, devueltas y consumidas por la bodega indicada, levantándose posteriormente acta por los veedores en la que figura un cuadro con las diferencias encontradas que no afectan a las existencias reales de vino, resultando así acreditado que un elevado número de precintas, que debían hallarse en la bodega sin utilizar, no lo estaban.

La Audiencia Nacional desestimó el recurso por haberse inscrito la recurrente voluntariamente en el Registro del Consejo Regulador quedando por ello obligada al cumplimiento de las disposiciones establecidas en el Reglamento de la Denominación de Origen Calificada Rioja y habiendo debido dar cumplimiento a las obligaciones derivadas de la relación de sujeción especial que le une con dicho Organismo, por lo que estaba obligada a adoptar las medidas adecuadas a tal fin al ser quien responde en primera instancia de la custodia de los certificados de origen que se le entregan.