Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre «La producción integrada en la Unión Europea» (DOUE de 8 de julio de 2014).

La producción integrada se define por la Organización Internacional de la Lucha Biológica Integrada como «un sistema agrícola de producción de alimentos que optimiza el uso de los recursos y los mecanismos de regulación naturales asegurando a largo plazo una agricultura viable y sostenida. En ella los métodos biológicos, las técnicas de cultivo y los procesos químicos son escogidos con esmero, buscando un equilibrio entre el medio ambiente, la rentabilidad y las exigencias sociales».

Este dictamen tiene por objeto clarificar algunos de los aspectos más controvertidos en relación con la producción integrada que, por desconocimiento o información sesgada, pueden generar mayor confusión en el conjunto de la sociedad:

  • La relación entre agricultura convencional e integrada

Si bien la agricultura convencional incorpora algunas de las técnicas o prácticas de la agricultura integrada, ésta aporta un importante valor añadido derivado de la decisión voluntaria del productor de apostar por un modelo que implica una rigurosa certificación apoyada en estrictos controles que requieren asesoramiento profesional altamente cualificado, formación personalizada, eficiencia energética y reducción de la huella de carbono, uso de sistemas tecnológicos para gestión del riego, fertilización, poda, manejo del suelo, etc. La agricultura convencional y la ecológica están reguladas a nivel europeo, mientras que la producción integrada se desarrolla exclusivamente a nivel estatal o regional de forma heterogénea, requiriendo su importancia creciente que se comunique de forma eficaz este modelo de producción a los ciudadanos europeos.

  • El papel de la Unión Europea en el desarrollo de la producción integrada

El Comité Económico y Social Europeo plantea la necesidad de que la Unión Europea realice un análisis detallado de la producción integrada en Europa que permita conocer su situación actual y su potencial desarrollo, apuntando, en concreto a la elaboración de una comunicación de la Comisión que aborde los desafíos de este modelo y el papel de la Unión al respecto, llegando incluso a cuestionar si debería armonizarse la legislación existente a escala comunitaria. Indica, además, que la nueva PAC se construirá en función de su sostenibilidad, por lo que considera lógico que la producción integrada haga valer su contribución en la articulación práctica del nuevo pago verde a través de los actos delegados.

  • Búsqueda de una mejor comunicación entre productores y agricultores

A pesar de que cada vez es mayor el número de agricultores que asume la necesidad de lograr su rentabilidad mejorando la contribución de la agricultura al medio ambiente y a la conservación de los recursos naturales, se aprecia la existencia de carencias en la difusión de la producción integrada. Es por ello que el Comité Económico y Social anima a fortalecer la formación de los agricultores e incentivar a los productores a desarrollar iniciativas colectivas para salvaguardar el medio ambiente. Así, el agricultor debe ofrecer a los consumidores la máxima transparencia en sus formas de producción e intentar mostrar cómo la innovación se puede poner al servicio de la agricultura sostenible.

  • Nuevo estándar de producción

Aunque algunos elementos clásicos de la producción integrada se van convirtiendo en obligatorios en las prácticas de los agricultores, esto no debe alterar la naturaleza voluntaria del sistema de producción integrada, y ello con el fin de facilitar la integración de los agricultores en función de sus condiciones económicas, ambientales o geográficas, pues la conversión a la producción integrada implica cambios importantes en la gestión de la explotación y una fuerte inversión en asesoramiento técnico, formación, controles, material y productos específicos.