El pasado 3 de julio, el Parlamento Europeo aprobó la resolución denominada “La impresión 3D; un reto en los ámbitos de la Propiedad Intelectual y la responsabilidad civil”, la cual está llamada a convertirse en un documento de referencia para el desarrollo de un entorno normativo para esta importante tecnología.

La resolución parte de la constatación de las potencialidades económicas y estratégicas de la impresión 3D (también denominada fabricación aditiva), destacándose como una de las áreas prioritarias de desarrollo tecnológico en la Unión Europea. El texto pone de relieve la reducción de costes de producción, y las ventajas de esta técnica productiva tanto para las pequeñas y medias empresas como para sectores estratégicos como la aeronáutica, la automoción o la medicina. Asimismo, el Parlamento Europeo también resalta la implementación de la impresión 3D como factor transformador del mercado laboral, reduciendo riesgos laborales y generando nuevos puestos de empleo vinculados a esta tecnología.

No obstante, la finalidad principal de la resolución es destacar los retos y problemática legales de la impresión 3D, principalmente en los ámbitos de la propiedad intelectual y la responsabilidad civil. Entre otros, el texto advierte de la futurible necesidad de regular aspectos legales de la impresión 3D como la encriptación y protección de archivos para evitar su reproducción ilegítima, así como la búsqueda de soluciones legales para el control de la reproducción de objetos protegidos por copyright. Por otra parte, el Parlamento Europeo insta a los estados a reforzar la concienciación pública en materia de protección de los derechos de Propiedad Intelectual en la aplicación de esta tecnología.

En definitiva, el Parlamento Europeo insta a la adopción o adaptación de la regulación existente para que incluya la impresión 3D, y propone algunas ideas como la creación de bases de datos de creación protegidas a nivel europeo, o la necesidad de vincular las nuevas normativas a la protección del consumidor. Por ello, se insta a la Comisión a emprender iniciativas legislativas que permitan generar más seguridad jurídica y consolidar una posición de liderazgo de la Unión Europea en el ámbito de la impresión 3D.

Estaremos pendientes de todas las novedades que puedan derivarse.