Una de las cuestiones más debatidas en el pasado mercado de fichajes ha sido el posible incumplimiento del Fair Play Financiero por parte de varios clubes de fútbol europeos. Pero… ¿sabemos realmente en que consiste la norma del juego limpio financiero y cuáles son las consecuencias de su posible incumplimiento?

En las siguientes líneas llevaremos a cabo una breve explicación sobre los principales puntos de la norma implementada por la UEFA.

En septiembre de 2009, el Comité Ejecutivo de la UEFA aprobó el concepto de Financial Fair Play (FFP) para intentar acabar con los problemas económicos en el fútbol europeo a largo plazo. Hasta ese momento únicamente existía el sistema de licencias de la UEFA que realizaba un análisis de la situación financiera de los clubes en el corto plazo que se basaba, principalmente, en que los clubes que se clasificaban para disputar competiciones UEFA debían demostrar que no tenían deudas pendientes con otros clubes, sus jugadores o con las autoridades tributarias.

En concreto, los principales objetivos del FFP versan sobre:

  • Introducir una mayor disciplina y racionalidad en las finanzas de los clubes, con el propósito de aumentar su transparencia y credibilidad.
  • Garantizar que los clubes resuelvan sus pasivos de forma oportuna, especialmente sus responsabilidades frente a otros clubes, jugadores y autoridades tributarias.
  • Alentar a los clubes a competir con sus propios ingresos.
  • Proteger la viabilidad a largo plazo del fútbol europeo.
  • Fomentar las inversiones a largo plazo en el sector de la juventud y la infraestructura.

Con todo ello, en 2010 se aprueba por la UEFA la Regulación Financial Fair Play y de Licencias de Clubes con una serie de medidas que tratan de garantizar la salud y la estabilidad económica en el fútbol profesional de manera continuada y no solo en el corto plazo.

Estas medidas se implementan de manera gradual hasta que en la temporada 2013/2014 aparece lo que podríamos denominar el pilar básico del concepto del Fair Play Financiero, el “punto de equilibrio” según el cual los clubes no pueden gastar más de lo que generen.

Desde 2015, se excluyen del cálculo del punto de equilibrio, tanto el gasto en infraestructuras deportivas como aquellos gastos relacionados con la cantera.

No obstante, el Fair Play Financiero permite un cierto grado de endeudamiento como es normal en cualquier actividad económica. En concreto, los clubes pueden gastar hasta cinco millones de euros más de lo que ingresen en un periodo de evaluación de tres años.

Además, dicha cantidad puede ser superada siempre que el exceso esté cubierto por aportaciones de los propietarios del Club o por partes vinculadas respetando ciertos límites: hasta 45 millones de euros para las temporadas 2013/2014 y 2014/2015, y hasta 30 millones de euros para las temporadas 2015/2016, 2016/2017 y 2017/2018.

El Comité de Control Financiero de Clubes (CFCB) es el organismo encargado de analizar cada temporada las cifras económicas de los tres últimos ejercicios para garantizar el cumplimiento de los requisitos de la Reglamentación FFP e imponer las medidas disciplinarias oportunas. Las sanciones no tienen por qué conllevar la exclusión automática de la competición ya que en función del grado de incumplimiento pueden imponerse, además, entre otras medidas: multas, amonestaciones, deducción de puntos o la prohibición de registrar a jugadores en competiciones UEFA.

Ahora cabe preguntarnos… en el pasado mercado de fichajes ¿se ha incumplido la normativa del FFP?, ¿existirán consecuencias? Por ahora seguimos con la incógnita del resultado final del partido. Hasta nuevo aviso…