En la Unión Europea, todos los trabajadores deben disponer de, al menos, cuatro semanas de vacaciones al año, pero en algunos Estados miembros, como Francia, llega a extenderse hasta 30 días laborables al año. En España, el mínimo es 30 días naturales.

Ante la cercanía de las vacaciones estivales, nos preguntamos si en nuestro país disfrutamos de pocas o demasiadas vacaciones, cuestión que, dejando de lado pareceres personales -algunos de ellos no ajenos a clichés y estereotipos-, puede responderse atendiendo a datos objetivos. Si nos ceñimos a las cifras, España no se encuentra entre los Estados con más días de vacaciones al año, ya utilicemos como marco comparativo la Unión Europea o extendamos el espectro al conjunto de las naciones del globo.

En primer lugar, es preciso tener en cuenta que la Unión Europea conmina a los Estados miembros a que adopten las medidas necesarias para garantizar que todos los trabajadores dispongan de un período de, al menos, cuatro semanas de vacaciones retribuidas anualmente (Directiva 2003/88/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 4 de noviembre de 2003, relativa a determinados aspectos de la ordenación del tiempo de trabajo).

El ordenamiento jurídico laboral español reconoce 30 días naturales de vacaciones como mínimo indisponible y común a todos los trabajadores.

No obstante, no son pocos los países miembros de la Unión Europea que han mejorado este régimen, concediendo unas mayores vacaciones a sus trabajadores. Según datos recopilados por el Banco Mundial, nuestros vecinos franceses, junto con los fineses, son quienes más vacaciones tienen reconocidas no sólo en el ámbito europeo, sino también a nivel global: al menos 30 días laborables al año. Muy de cerca les sigue el Reino Unido -con 28 días- y, tras ellos, Italia -con 26 días-. El grueso de los países europeos cuenta con unas vacaciones de entre 25 y 22 días laborables -así, en Austria y Dinamarca cuentan con 25 días; en Alemania, con 24 días; y en Portugal, con 22 días-.

En el otro extremo podemos encontrar a países como Polonia, Eslovenia o Grecia, en los que las vacaciones anuales retribuidas tan sólo llegan a los 20 días laborables.

Fuera del ámbito comunitario, existen naciones con periodos de descanso aun inferiores, como es el caso de Canadá –donde durante los seis primeros años en una empresa se tiene derecho a tan sólo 10 días laborables de vacaciones, llegando hasta los 15 a partir de ese momento- o Estados Unidos, en donde no existe una ley nacional de mínimos, sino que son las propias empresas la que fijan el número de días, existiendo así notables diferencias entre los distintos sectores de actividad.

Por tanto, pese a que los días de asueto puedan no parecer nunca suficientes, lo cierto es que España no es la peor parada en cuanto a días hábiles retribuidos anuales si los comparamos con otros países, situándose en la media europea. Incluso muchos países de nuestro entorno más cercano disfrutan de un mayor número de días de vacaciones que nosotros, circunstancia a tener en cuenta cuando se recurre a los manidos clichés respecto de las vacaciones y el tiempo de trabajo en España, que en rara ocasión suelen responder a la realidad.