La estabilidad social y económica de Nicaragua se está traduciendo en signos de prosperidad traídos por su comercio exterior. Si bien Estados Unidos es el socio comercial más importante de Nicaragua (cerca de 23 % del comercio internacional del país se lleva a cabo con Estados Unidos), las actividades económicas con Alemania tienen una importancia creciente.

En un acto apoyado por el Ministerio de Industria y Comercio (MIFIC) y la Agencia oficial de Inversiones PRONicaragua, la Cámara de Comercio e Industria Nicaragüense Alemana (AHK) hizo pública el 27 de febrero la III edición de la Guía del Inversionista. En la puesta de largo de la Guía tomaron parte Ángel Morales, Presidente de la Cámara; Ute König, Embajadora de Alemania; Orlando Solórzano, Ministro del MIFIC; y Carlos Zarruc, Director Ejecutivo de PRONicaragua.

Entre otros datos sensibles, durante el acto institucional se puso de manifiesto por parte del Director Ejecutivo de PRONicaragua, Carlos Zarruck, que “nuestro país percibía un poco más de dos millones de dólares en inversiones provenientes de Alemania; en cambio, durante 2017 Nicaragua ha recibido 48 millones de dólares, experimentando una tasa de crecimiento anual del 25%, un gran logro”. La embajadora alemana subrayó, por su parte, la utilidad real de la Guía, al contener las oportunidades e incentivos para las inversiones extranjeras, al tiempo que mencionó una serie de garantías que las leyes nicaragüenses ofrecen a los inversionistas extranjeros.

La Guía destaca datos concretos relativos a 2014 y 2015. Durante el año de referencia, las importaciones de Nicaragua desde Alemania incrementaron aproximadamente un 20%, en comparación con el año 2013.

Nicaragua, destino de inversiones

La Guía refleja el modo en que Nicaragua ha crecido hasta posicionarse como una jurisdicción sólida de destino para las inversiones de empresarios alemanes. Tal y como destaca el documento, Nicaragua ha experimentado un desarrollo económico sostenido, resultado de sus políticas financieras, fiscales y cambiarias. En el quinquenio 2012-2017, la inversión alemana llegó a los 48 millones de dólares, lo que significa un crecimiento acumulado anual del 25%. Los sectores protagonistas son la industria (en un 56%), las finanzas (en un 23%) y la agricultura (en un 19%). Por su parte, en el 2017 las ventas de empresas de Nicaragua hacia Alemania crecieron cerca del 50% en relación a 2016, llegando a los 53 millones de dólares. Los productos protagonistas fueron el café, con un 76% del volumen; seguido del banano, en un 13%, y el cacao, en un 4%.

La legislación y los procedimientos administrativos claros relativos a negocios han propiciado la fuerte entrada de inversión extranjera durante los últimos años. Las políticas macroeconómicas implementadas también han permitido que la economía nicaragüense se mantenga estable, registrando un crecimiento entre el 4,3% al 4,8% en el producto interno bruto (PIB) real, y una inflación acumulada que, en el 2015, oscilaba entre el 2% y el 3%.

Los principales productos de importación para el 2015 fueron maquinarias y equipos, que representaron el 26% del total de las importaciones. Estas incluyeron máquinas lavadoras, motores, partes automotrices, productos farmacéuticos y químicos. Por lo que respecta a las inversiones de Alemania en suelo nicaragüense, los principales sectores beneficiados fueron el industrial y el financiero, con el 76% y 19% de participación en el total de inversión, respectivamente. En ámbito turístico, Alemania incrementó su número de visitas a Nicaragua en 2015 en un 25%, respecto a 2013.

Nicaragua da entrada a productos alemanes de ámbito médico y farmacéutico, sectores que representaron en el primer semestre de 2017 el 26,2% del total de importaciones, por valor de 19,5 millones de dólares. Destacan también manufacturas del sector de bienes de consumo eléctrico y tecnológico, como conectores de fibra óptica, portalámparas, tomacorrientes, y conductores eléctricos.

Los datos reportados por este documento son buenos augurios del ambiente de negocios nicaragüenses actual. Los agentes del entorno, incluidos los abogados, tenemos la responsabilidad de velar por la seguridad jurídica para hacer crecer, en beneficio de todos, la seguridad de las inversiones y los negocios.