Chile es el segundo productor de salmón después de Noruega. El año pasado exportó USD$4.5bn de salmón cultivado en 800,000 toneladas de embarques. La mayoría de las granjas se ubican en confinamientos o estuarios marinos.

Los riesgos inherentes a la industria piscícola han impactado a varios (re)asegurados chilenos este año, y se han visto agravados por los efectos de El Niño en Latinoamérica (sobre lo cual DACB ha reportado anteriormente). El Niño causa temperaturas de 2ºC - 4ºC por encima del promedio en el oeste del océano Pacífico. A su vez escorrentías de las poblaciones locales generan concentraciones de nitrógeno que, al mezclarse con las temperaturas elevadas, generan un escenario ideal para el crecimiento de micro algas. La floración de algas dañinas (HAB) es también conocida como marea roja o marrón. La HAB en Chile ha producido este año pérdidas de alrededor de 100,000 toneladas en inventarios de peces, con un valor de USD$800m según reportes.

Los granjeros de salmón chilenos también están enfrentando nuevas medidas legislativas para lidiar con P. salmonis (SRS), una bacteria. SRS causa lesiones, hemorragias e inflamaciones de hígado y bazos en los salmones, y pueden causar su muerte. Se ha reportado que las salmoneras chilenas han utilizado cada vez más cantidades de antibióticos para mantener a las poblaciones saludables. En junio de 2016 el regulador de esta industria en Chile, Sernapesca, fue objeto de una orden de la Corte de Apelaciones para que revelase el uso de antibióticos en 2014.

Este año Sernapesca también implementó ajustes a las reglas que determinan las densidades en granjas de salmón para limitar la producción con base en mortalidades. Las nuevas reglas permiten el incremento de producción sólo cuando las condiciones lo permiten (un sistema de alerta se está implementando con este fin). Anteriormente las proyecciones de producción de la industria estaban principalmente influenciadas por los precios internacionales, sin quizá apreciar de forma detallada los impactos a la salud y medioambientales que pueden conllevar. En este contexto, Sernapesca está desarrollando normativa para el tratamiento y disposición final de residuos para toda la cadena de producción de las granjas piscícolas, y se les exigirá que actualicen sus planes de contingencia con medidas concretas para la extracción, tratamiento y disposición final de peces muertos.

Según reportes la industria está entrando a un nivel elevado de HAB, ya que las algas han permanecido en los sedimentos en forma de quistes. Los eventos de HAB en febrero/marzo de 2016 han expandido el área de distribución de dichos quistes.