La Dirección General de los Registros y del Notariado (“DGRN”) en su resolución del 30 de enero de 2019 desestima el recurso planteado y confirma la nota de calificación de la registradora mercantil por la que se deniega la inscripción de una escritura de aumento de capital y modificación de estatutos de una sociedad anónima laboral por falta de adaptación de los estatutos sociales de esa sociedad a la Ley 44/2015, de Sociedades Laborales y Participadas (“Ley 44/2015”).

La disposición transitoria segunda de la Ley 44/2015 prevé que “Las sociedades laborales deberán adaptar sus estatutos a las previsiones de la presente ley en el plazo máximo de dos años desde su entrada en vigor. Transcurrido el plazo, no se inscribirá en el Registro Mercantil documento alguno de la sociedad laboral hasta que no se haya inscrito la adaptación de los estatutos sociales. Se exceptúan de la prohibición de inscripción el acuerdo de adaptación a la presente ley, los títulos relativos al cese o dimisión de administradores, gerentes, directores generales y liquidadores, y la revocación o renuncia de poderes, así como a la transformación de la sociedad o a su disolución, nombramiento de liquidadores, liquidación y extinción de la sociedad, y los asientos ordenados por la autoridad judicial o administrativa”.

De conformidad con lo anterior, la falta de inscripción de la adaptación de los estatutos sociales a lo establecido en dicha ley determina el cierre registral sin que el aumento de capital social ni otra modificación estatutaria distinta a la de la adaptación a la ley estén incluidos entre las excepciones establecidos en tal norma.

En el supuesto que nos atañe, una sociedad anónima laboral (SAL) presentó para su inscripción en el Registro Mercantil, una escritura de elevación a público de acuerdos de ampliación de capital y consiguiente modificación de los estatutos sociales. Dicha escritura se presentó en unión de certificación de la Consellería de Economía, Emprego e Industria de la Xunta de Galicia en la que se declaraba que la modificación llevada a cabo en la escritura no afectaba a la calificación como laboral de la sociedad. Sin embargo, el registrador Mercantil resolvió no practicar la inscripción solicitada considerando que la sociedad no había adaptado sus estatutos a la Ley 44/2015 y que, por lo tanto, procedía suspender la inscripción de la escritura hasta que se presentase, para su inscripción simultánea, el documento en virtud del cual los estatutos sociales se adecúen a la legislación vigente, acompañado del correspondiente certificado de la Xunta de Galicia, Consellería de Economía, Empresa e Industria, Secretaría Xeral de Emprego.

Frente a este rechazo, la sociedad planteó recurso ante la DGRN considerando que la resolución le producía indefensión, dado que no concretaba qué artículos tenían que ser adaptados cuando hubiese tenido que hacerlo. De hecho, el recurrente alegó que ninguno de los artículos de sus estatutos precisaba de ser adaptado a la Ley. La obligación de adaptación únicamente surgía en el supuesto de que los Estatutos sociales estuvieran en contradicción con los preceptos legales, circunstancia que, en su caso, negaba que se hubiera producido.

Sin embargo, la DGRN desestimó el recurso considerando que según la disposición segunda transitoria de la Ley 44/2015, la falta de inscripción de la adaptación de los estatutos sociales a lo establecido en dicha ley determina el cierre registral previsto en la mencionada disposición transitoria sin que el aumento de capital social ni la modificación estatutaria estén incluidos entre las excepciones establecidas en tal norma. La DGRN consideró que es cierto que el registrador tiene que expresar los concretos preceptos estatutarios que estuvieran en contradicción con la ley, pero únicamente en la pertinente calificación de la escritura de adaptación de estatutos que, en su caso, se presente o, previa solicitud de la sociedad interesada, en la calificación de los estatutos inscritos a los efectos de determinar la necesidad o innecesariedad de la adaptación. Por lo tanto, la DGRN no prevé la obligación de concretar los artículos en la calificación relativa a la inscripción de aumento del capital y modificación de estatutos.

La conclusión que se alcanza de la Resolución puede resultar sorprendente, ya que, si no existiera contradicción alguna entre los estatutos de una Sociedad Anónima Laboral y la ley (la anterior y la reformada), no habría necesidad de adaptar nada. Pero sí existiría, aparentemente, un deber de notificarlo al Registro a los solos efectos de evitar el cierre.