La pérdida del permiso de trabajo –por falta de renovación del mismo– no puede considerarse una causa válida para la extinción del contrato de trabajo vía artículo 49.1.b) ET, que estipula que el contrato de trabajo se extinguirá por las causas consignadas válidamente en el contrato salvo que las mismas sean abusivas.

Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 16 de noviembre de 2016

La empresa demandada comunicó a la trabajadora la extinción de su contrato de trabajo con motivo de la pérdida de la autorización para trabajar en España, de acuerdo con lo previsto en el artículo 49.1.b) ET, que estipula que el contrato de trabajo se extinguirá por las causas consignadas válidamente en el contrato salvo que las mismas constituyan abuso de derecho manifi esto.

El contrato de trabajo no incluía expresamente una cláusula de extinción basada en la pérdida sobrevenida de dicho permiso. Sin embargo, la empresa demandada defendía que esta cláusula debía considerarse implícitamente consignada en el contrato, pudiendo aplicarse el referido artículo 49.1.b) ET.

El Tribunal Supremo rechaza el argumento de la empresa y considera que la doctrina correcta es la de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia que declaró la improcedencia del despido, por cuanto que el contrato de trabajo no preveía la pérdida del permiso de trabajo como una causa válida para la extinción de la relación laboral.

Asimismo, el Tribunal Supremo decide ir más allá y concluye que, en todo caso, no sería admisible que las partes del contrato previeran como causa válida de extinción del mismo el acaecimiento sobrevenido de una circunstancia atinente a la propia capacidad negocial de la parte trabajadora. En concreto, considera que el precepto legal en cuestión sólo permite que las partes del contrato de trabajo pacten causas de resolución del contrato distintas a las previstas por la ley, considerando que, en este caso, la extinción del contrato se ajustaría más a un despido por causas objetivas (por ineptitud sobrevenida), para el que está prevista una indemnización para el trabajador. Además, resultaría una cláusula abusiva al apoyarse en una circunstancia sobre la que la conducta del trabajador no puede ejercer ninguna infl uencia.

De esta forma, aunque la pérdida del permiso de trabajo imposibilita la continuación de la relación laboral, el extranjero no puede verse privado de la protección inherente a su contratación pese a su situación irregular en España, por lo que no puede considerarse válida la extinción de su contrato de trabajo en virtud del artículo 49.1.b) ET, confi rmando la improcedencia del despido.