El trabajador debe probar, en todo caso, la realidad y entidad de los perjuicios causados por una modifi cación sustancial de las condiciones de trabajo para que proceda la extinción indemnizada del contrato de trabajo, considerando el Tribunal Supremo que una reducción salarial del 3,87 % es un perjuicio mínimo.

Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 18 de octubre de 2016

La sentencia analiza si la resolución indemnizada del contrato de trabajo por una modifi cación sustancial de condiciones de trabajo –consistente en una reducción salarial del 3’87%– (i) requiere probar que la modifi cación ha causado un perjuicio al afectado, o, por el contrario, (ii) dicho perjuicio se presume por la propia reducción salarial.

El Tribunal Supremo concluye que la existencia del perjuicio debe probarse y no puede presumirse con independencia del tipo de modifi cación implementada, por las siguientes razones:

1. El tratamiento que da la ley en este caso –artículo 41 ET– es igual para todas las modifi caciones de condiciones de trabajo, lo que supone que para que proceda la resoluciónindemnizada del contrato de trabajo debe acreditarse la existencia de un perjuicio, cuya carga de la prueba corresponde a quien lo sufre, sin que pueda presumirse su existencia al no existir ninguna disposición legal que lo permita.

2. La conclusión alcanzada se corresponde con la interpretación lógica, sistemática y fi nalista de los preceptos aplicables –artículo 41 ET en relación con el artículo 40 del mismo texto legal. En efecto, el legislador, en los supuestos de modifi caciones sustanciales de las condiciones de trabajo, condiciona la resolución indemnizada del contrato de trabajo a la obligatoria existencia de un perjuicio, lo que no ocurre en los supuestos de traslados forzosos, donde sí se da por probado el perjuicio. 

Además, el hecho de que la modifi cación de las condiciones de trabajo deba ser sustancial, evidencia que el perjuicio acreditado debe ser relevante pues, en otro caso, no se establecería la posibilidad de resolución contractual que la ley reserva para los graves incumplimientos contractuales –artículo 50 ET–.

Así, entiende el Tribunal Supremo que no sería razonable, ni proporcional, sancionar con la resolución contractual indemnizada cualquier modifi cación que ocasionara un perjuicio mínimo por ser contrario al espíritu de la norma, que persigue la supervivencia de la empresa en difi cultades económicas que se agravarían si todos los afectados resolvieran sus contratos.

En suma, se acepta la doctrina que sostiene que es necesario acreditar el perjuicio causado para valorar su entidad y la proporcionalidad de la medida resolutoria solicitada, lo que no quedó acreditado en este caso en el que se redujo, temporalmente, el salario en un 3’87% (77’38 euros al mes).