La importancia de las inversiones en el crecimiento económico de países en vías de desarrollo como Guatemala es considerable. En ese contexto, las sociedades de inversión pueden llegar a desempeñar un papel elemental ya que permiten la disminución o distribución de riesgos de los inversionistas mediante la diversificación de sus inversiones. Además, es un vehículo flexible, para el financiamiento de empresas, emprendimientos o proyectos que no pueden acceder o no desean financiamiento bancario.

Las Sociedades de Inversión encuentran su régimen legal específico en la Ley del Mercado de Valores y Mercancías (“LMVM”). De conformidad con la LMVM el objeto de las sociedades de inversión consiste en la adquisición, transmisión o negociación de valores, de valores emitidos en serie o en masa, inscritos o no para oferta pública; la gestión e inversión de recursos en efectivo, bienes, derechos de crédito, documentados o no, negociados mediante contratos o instrumentos bursátiles, incluyendo sus derivados.

Para llevar a cabo su objeto, estas sociedades de inversión deben obtener los recursos necesarios a través de la colocación de acciones representativas de su capital social entre el público inversionista, por medio de ofertas públicas debidamente inscritas en el Registro de Valores y Mercancías de Guatemala.

De conformidad con la LMVM, las sociedades de inversión se constituyen como sociedades anónimas y, dentro de sus características que las diferencian de otras sociedades mercantiles, cabe destacar las siguientes:

  • Su capital es variable, por lo que se puede aumentar o reducir sin necesidad de modificar su escritura social. Como regla general, el Código de Comercio de Guatemala exige que las modificaciones del capital social sean efectuadas por medio de escritura pública e inscribirse en el Registro Mercantil General (artículos 16 y 17 del Código de Comercio de Guatemala). Sin embargo, la LMVM permite que las sociedades de inversión puedan variar su capital sin necesidad de realizar modificaciones a su escritura social.
  • La sociedad misma puede recomprar las acciones que haya emitido, sin necesidad de reducir su capital social. Esta característica se separa del Código de Comercio de Guatemala, según el cual la sociedad únicamente puede adquirir sus propias acciones en casos de separación o la exclusión de un socio, siempre que se cumplan las condiciones que detalla dicho Código y siempre que las vendan en un plazo no mayor a seis meses.
  • La sociedad puede emitir acciones sin derecho a voto, siempre y cuando los tenedores soliciten a la sociedad recomprar dichas acciones dentro de un plazo máximo de treinta días.
  • La administración de la sociedad de inversión se puede encomendar a una sociedad gestora, cuyo único objeto consiste en administrar los fondos de la sociedad de inversión.
  • Las sociedades de inversión no están obligadas a formar reserva legal, como sí lo exige el Código de Comercio de Guatemala.

Cabe destacar que las sociedades de inversión constituyen sujetos obligados de conformidad con la Ley contra el Lavado de Dinero u otros Activos (Decreto 67-2001) y sus reformas, y la Ley para Prevenir y Reprimir el Financiamiento del Terrorismo (Decreto 58-2005) y sus reformas, por lo que las mismas deben adoptar medidas de control y contar con programas de prevención de lavado de dinero y de financiamiento del terrorismo conforme a lo dispuesto en dicha normativa.

El Mercado de Valores constituye un segmento de mercado poco explorado en Guatemala. Ello contribuye a que las sociedades de inversión no sean aprovechadas como en otras jurisdicciones. Guatemala, sin embargo, sí cuenta con el marco legal necesario que permite el adecuado funcionamiento y aprovechamiento de estas sociedades para la realización de inversiones en el país.