El empleado puede acumular y aplazar el derecho a vacaciones anuales retribuidas no disfrutadas, cuando el empresario no le haya permitido su disfrute. 

Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de fecha 29 de noviembre de 2017 

El empleado trabajó en virtud de un “contrato por cuenta propia únicamente a comisión”, desde el 1 de junio de 1999 hasta el momento de su jubilación, a saber, el 6 de octubre de 2012. Este empleado solo recibía comisiones por lo que, cuando disfrutaba de vacaciones anuales, éstas no eran retribuidas.

Es por ello que, al concluir su relación laboral, el trabajador reclamó a su empresario el pago de una compensación económica por sus vacaciones anuales, tanto aquellas disfrutadas y no retribuidas como, por las no disfrutadas y devengadas, correspondientes a la totalidad del período durante el cual había trabajado, lo que fue denegado por el empresario al considerar que el trabajador era un trabajador por cuenta propia y, no un trabajador por cuenta ajena.

El empleado interpuso recurso ante el Employment Tribunal (Tribunal de lo Social de Reino Unido), el cual, estimó que este empleado debía ser calificado como “trabajador”, en el sentido de la Directiva 2003/88, y que, por tanto, tenía derecho a una compensación económica por las vacaciones anuales reclamadas.

No obstante, y ante determinadas dudas, el Employment Tribunal planteó una cuestión prejudicial frente a los organismos europeos.

A este respecto, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea entiende que el trabajador debe poder percibir su retribución cuando disfrute de sus vacaciones anuales. En efecto, la finalidad del derecho a vacaciones anuales retribuidas consiste en permitir que los trabajadores descansen y dispongan de un período de ocio.

Por tanto, toda práctica u omisión por parte del empresario cuyo efecto sea disuadir a los trabajadores del disfrute efectivo de las vacaciones anuales es incompatible con la finalidad del derecho a vacaciones anuales retribuidas del trabajador.

El trabajador entendió que, al igual que previamente el tribunal concedió el derecho a retribución de un trabajador que no pudo disfrutar de sus vacaciones por causa de enfermedad, es decir, por causas ajenas al trabajador, debe poder ejercer su derecho a percibir una retribución por aquellas vacaciones no disfrutadas, por circunstancias ajenas al trabajador.

Por tanto, admitir una extinción de los derechos a vacaciones anuales retribuidas adquiridos por el trabajador implicaría dotar de validez a un comportamiento que daría lugar a un enriquecimiento injusto del empresario en detrimento del objetivo de preservar la salud del trabajador.

Finalmente, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se opone a disposiciones o a prácticas nacionales según las cuales un trabajador no puede aplazar, y en su caso acumular, hasta la conclusión de su relación laboral, derechos a vacaciones anuales retribuidas no ejercidos correspondientes a varios períodos de devengo consecutivos, por la negativa del empresario a retribuir esas vacaciones.