Actualmente se encuentra bajo discusión en la Asamblea Legislativa el Proyecto de Ley de Impulso a las Marinas Turísticas y Desarrollo Costero, el cual tiene como principal objetivo promover el desarrollo de actividades recreativas brindadas por embarcaciones nacionales y extranjeras, que puedan generar empleos y dinamizar la economía en las zonas costeras. Dicho proyecto se tramita bajo el expediente legislativo número 21,990, y amplía los alcances de la Ley de Concesión y Operación de Marinas y Atracaderos Turísticos, con características novedosas tanto para los concesionarios de las Marinas como para las embarcaciones extranjeras que utilizan esos espacios.

El proyecto tiene dos puntos importantes que vale la pena abordar, el primero es que pretende autorizar a las embarcaciones con bandera extranjera y a su tripulación poder realizar actividades lucrativas relacionadas con el transporte acuático, la recreación y el turismo dentro de las aguas del territorio nacional, permitiendo la contratación de capitanes y marineros nacionales para el desarrollo de estas prácticas. Principalmente se menciona la posibilidad de que estas embarcaciones puedan brindar los servicios de charteo, que consiste en poner a disposición de turistas una embarcación con todos los lujos y servicios necesarios para hacer paseos hacia los lugares de escogencia por quiénes la rentan. Para poder brindar estos servicios, las embarcaciones extranjeras deberán gestionar un permiso ante el Instituto Costarricense de Turismo (en adelante “ICT”) y tener un contrato vigente con alguna de las marinas turísticas del país. Esto permitiría que dichas embarcaciones sean contribuyentes del impuesto específico de charteo, el cual corresponde al 2.5% de los ingresos brutos percibidos por los servicios brindados. Los fondos recolectados en este tributo serán destinados al ICT para fortalecer la oferta turística del país. Lo anterior es una medida para incentivar el turismo y a la vez reactivar la economía, puesto que los beneficiados con esto serían los dueños de las embarcaciones, los turistas, el gobierno y la comunidad local.

El permiso de charteo también abre la posibilidad de prolongar el plazo que las embarcaciones de bandera extranjera tienen para permanecer en aguas nacionales, permitiendo que estén un año, prorrogables por períodos iguales. Con relación a las Marinas, el proyecto promueve la estandarización y simplificación de los trámites relacionados con el arribo y salida de las embarcaciones. Se pretende que en las mismas marinas estén presentes los funcionarios necesarios para realizar los trámites que se requieran de la forma más célere y oportuna.

Por otro lado, el segundo punto importante que abarca el proyecto es que permite que los concesionarios de las marinas y sus empresas subsidiarias tengan la posibilidad de otorgar en garantía la concesión, sea de manera parcial o total con la finalidad de poder acceder a financiamiento. Así como también se hace mención a que se autoriza la posibilidad de someter las instalaciones de las marinas al régimen de propiedad en condominio, lo cual representa una excelente iniciativa que permite individualizar los espacios para aparcar las embarcaciones (conocidos como “slips”) y así permitir a las instituciones bancarias financiar este tipo de proyecto.

El proyecto de ley tiene varios puntos por mejorar, principalmente para brindar seguridad jurídica a las entidades bancarias a la hora de dar en garantía la concesión; no obstante, en sí es una excelente iniciativa que promueve la reactivación de la economía, generando empleos y relaciones de producción a través de la realización de actividades acuáticas de recreación y turismo.