Facebook y Amazon, gigantes del negocio online, han anunciado su interés en concurrir a la próxima subasta organizada por la Liga de Fútbol Profesional (“LFP”) para la adjudicación del contrato sobre los derechos televisivos de La Liga española de fútbol para la temporada 2019/2020.

En su última adjudicación, para la temporada 2016-2019, la LFP concedió los dos lotes principales de los derechos televisivos de fútbol a Telefónica a través de su plataforma Movistar+ y a Mediapro, a través de BeIn Sports. Como en ediciones pasadas, este año cabría pensar que serían los mismos operadores tradicionales (Mediaset, Atresmedia, Movistar, Mediapro, etc.) los que pujarían por el nuevo lote televisivo. Sin embargo, parece que el fútbol nacional de pago ha despertado el interés de nuevos jugadores.

Así, al menos, lo han manifestado Facebook, red social por antonomasia, y Amazon, multinacional de venta online, que competirán en la próxima subasta de la LFP frente a los canales convencionales. No parece tan inaudito si consideramos que, en otros países, ambos operadores ya disponen de los derechos de retransmisión sobre otros torneos deportivos (por ejemplo, Amazon ofrece partidos en “streaming” de la NFL, la liga del fútbol americano, así como los torneos de la ATP de tenis de Reino Unido y, por su parte, Facebook dispone de los derechos sobre la liga nacional de béisbol americana y la Champions League europea para los usuarios americanos, entre otros).

La LFP, por su parte, espera recaudar con este nuevo contrato la nada desdeñable suma de 2.300 millones de euros para la temporada 2019/2020. Claro está que la irrupción de estos nuevos operadores en el campo aumenta, en gran medida, la posibilidad de que la LFP pueda alcanzar sus aspiraciones. No cabe duda de que la capacidad financiera de estos nuevos operadores es mucho mayor que la de los canales tradicionales, que se verían abocados a repercutir ese aumento en el coste de los contratos de telefonía y televisión con sus clientes.

Ya sea Facebook o Amazon, en el caso de que alguno de los dos ganase la adjudicación, sería la primera vez en España en que los partidos no se verían a través de los canales tradicionales. Quedaremos pendientes pues a ver qué es lo que finalmente sucede.