Cuando el despido ha sido declarado improcedente con opción empresarial por la extinción del contrato de trabajo y el abono de la indemnización, la consignación de dicha cantidad garantiza la ejecución de la sentencia y, por ende, el acceso al recurso de suplicación, sin necesidad de consignar adicionalmente los salarios de tramitación.

Sentencia del Tribunal Constitucional de fecha 17 de octubre de 2016

En el caso enjuiciado, se interpuso recurso de amparo por vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva, al haberse inadmitido el recurso de suplicación en proceso por despido por no consignarse los salarios de tramitación.

En concreto, las empresas recurrentes alegaban que tras la reforma operada por el Real Decreto-ley 3/2012, de 10 de febrero, y la Ley 3/2012, de 6 de julio, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral, el texto del artículo 56 ET suprimía los salarios de tramitación cuando la opción que se ejercitaba era la extinción del contrato y el abono de consiguiente indemnización. Por lo tanto, atendiendo al espíritu y fi nalidad de la norma, en los supuestos en que se opte, tras la declaración de improcedencia del despido, por la extinción de la relación laboral, no se generarían salarios de tramitación y, en consecuencia, no debería ser necesaria su consignación para acceder al recurso de suplicación.

El Tribunal Constitucional estima dicha pretensión concluyendo que, en efecto, tras la reforma laboral llevada a cabo por las normas citadas, si el despido se declara improcedente y el empresario opta por el pago de la indemnización, el empresario no debería abonar salarios de tramitación, mientras que sí debería abonarlos cuando optara por la readmisión –artículo 56.2 ET– o cuando el despido fuera declarado nulo –artículo 55.6 ET–.

Así, exigir también la consignación de los salarios de tramitación como medida cautelar para garantizar la ejecución de la sentencia o incidencias futuras carece de sustento; pues la cantidad real objeto de condena ha sido consignada y la que se pretende que la empresa consigne no ha sido impuesta judicialmente al haberse suprimido tal exigencia legalmente.

Por lo tanto, cuando el despido ha sido declarado improcedente con opción empresarial por la indemnización, con la consignación de dicha indemnización queda garantizada la ejecución de la sentencia, sin que haya razón alguna que justifi que la necesidad de consignar también los salarios de tramitación.

No haberlo entendido así ha conducido a una interpretación manifi estamente irrazonable de las normas sobre admisión del recurso de suplicación, incompatible con el derecho fundamental a la tutela judicial efectiva, en su vertiente de derecho de acceso a los recursos legalmente establecidos; lo que conlleva el otorgamiento del amparo solicitado, con la consiguiente nulidad de las resoluciones impugnadas para que se dicte una nueva que resulte respetuosa con el derecho fundamental vulnerado.