Los documentos acreditativos del saldo negativo en las cuentas bancarias de la compañía justifi can la falta de puesta a disposición de la indemnización del despido por falta de liquidez en el momento de la comunicación del cese.

Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 15 de febrero de 2017 (RJ\2017\1160)

El asunto que se somete a conocimiento del Tribunal Supremo (“TS”) es el de unos trabajadores despedidos por causas objetivas, a los que la empresa no puso a su disposición la indemnización legal por despido objetivo en el momento de la comunicación del cese, invocando la falta de liquidez y defi riendo el abono de la indemnización.

A este respecto, es necesario recordar que el precepto aplicable (art, 53.1.b del Estatuto de los Trabajadores) obliga a la empresa a poner a disposición del trabajador la indemnización legal de forma simultánea a la comunicación del despido, como requisito formal para la consideración del despido objetivo como procedente. No obstante, cuando el despido se fundamenta en causas económicas y, como consecuencia de dicha situación, no se pudiera poner a disposición del trabajador la indemnización, el empresario, haciéndolo constar en la comunicación escrita, podrá dejar de hacerlo, sin perjuicio del derecho del trabajador a exigir el abono cuando tenga efectividad la decisión empresarial.

Pues bien, la cuestión que se plantea en estas actuaciones consiste en dilucidar en qué medida una empresa que efectúa un despido por causas económicas (en especial, por falta de liquidez) y no abona en el momento de los despidos las indemnizaciones correspondientes en su importe legal se halla amparada por la situación de falta de efectivo en los términos que la propia empresa acredita.

La doctrina del TS hasta la fecha ha mantenido que debe distinguirse entre la mala situación económica de la empresa, que constituye una causa objetiva del despido, de la alegación por parte del empresario de falta de liquidez, para, con base en ello, eximirse de poner a disposición del empleado la indemnización correspondiente en el momento de la comunicación del cese.

En cuanto a este segundo elemento, el TS entiende que “debe dejarse sentado que no basta con la mera afi rmación empresarial acerca de su situación de falta de liquidez, sino que se precisa, además, su acreditación si el empleado la discute”, ya que resulta plausible que, aunque la situación económica que afecte a la empresa justifi que la extinción del contrato, tenga liquidez para poner a disposición del despedido la correspondiente indemnización.

Por todo ello, concluye la sentencia que, en atención a las cifras de las cuentas de crédito acreditadas por la empresa, y el montante de la indemnización por despido, se había demostrado la ausencia de disponibilidad de efectivo de una cantidad sufi ciente para cubrir la cuantía, sin que ello suponga una inmediata vinculación a la situación económica negativa, sino el resultado de una actividad probatoria destinada a demostrar la capacidad de la empresa para hacer frente al pago de la indemnización.