Un juez de un tribunal de distrito de EE. UU. ha impedido temporalmente que la Administración Trump ponga fin al estado de protección temporal (TPS) para inmigrantes de Nicaragua, El Salvador, Haití y Sudán. La Administración de Trump había anunciado previamente que el TPS terminaría para estos países durante el próximo año y medio.

TPS permite a los inmigrantes de estos países vivir y trabajar legalmente en los Estados Unidos. Las estimaciones muestran que más de 300,000 inmigrantes se han beneficiado del programa. Más de 200,000 inmigrantes que permanecen en los Estados Unidos bajo este programa podrían ser deportados si el programa finaliza como lo planea la Administración Trump. El Juez del Tribunal de Distrito de EE. UU. dictaminó que el Departamento de Justicia no había demostrado daños al continuar con el programa, y ​​además dictaminó que las personas que entablaron la demanda serían perjudicadas significativamente al suspender el TPS y perder el estatus legal en el país.

El fallo, aunque temporal, es una señal positiva para los titulares de TPS, ya que su estado fue cuestionado por el fallo de la Administración Trump el año pasado para finalizar el programa. Si el programa finaliza según lo ordenado por la Administración de Trump, muchos inmigrantes afectados por su terminación serán elegibles para otra forma común de alivio de inmigración: la cancelación de la expulsión.