Existe una apariencia externa indiciaria desde el momento en que el despido se produce poco después de que el trabajador ponga en conocimiento de los responsables de la empresa su inscripción como pareja de hecho y posterior paternidad.

Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, Valladolid, de fecha 2 de octubre de 2017 [JUR\2017\260156]

El trabajador comunica a la empresa que en los próximos meses iba a ser padre y que pretendía formalizar, mediante la inscripción en el registro de parejas de hecho, la unión con su actual pareja. 

Días después, la empresa empleadora comunica al empleado su despido basado en causas disciplinarias, concretamente por disminución continuada y voluntaria del rendimiento de trabajo, normal o pactado, reconociendo en dicha carta la improcedencia de dicho despido.

El Tribunal Superior de Justicia –donde ya adelantamos que desestima el despido y declara, al igual que el Juzgado de lo Social, la nulidad del mismo – considera que el estado civil es una de las causas prohibidas de discriminación. En este sentido, señala que la situación de pareja extramatrimonial de Derecho, aunque tradicionalmente se integre dentro del concepto de soltero a efectos del estado civil, ha de ver reconocida –al estar recogida ya en leyes positivas– una sustancialidad propia, debiendo recordarse que en todo caso es una opción que pertenece a la intimidad personal del trabajador sobre la que ninguna potestad o competencia tiene su empleador y, menos aún procede realizar discriminación alguna con base en ello.

Así, para determinar si la decisión de despido obedece a la comunicación realizada por el trabajador, lo que constituye una causa de discriminación ilícita, la Sala afirma que existe una apariencia externa indiciaria desde el momento en que el despido se produce poco después de que el trabajador pone en conocimiento de los responsables de la empresa esta situación y se informa sobre los derechos asociados a la misma, sin que por el contrario se aporte ninguna justificación de la decisión de despido alejada de tal intención, hasta el punto de que la carta de despido no expresa hechos concretos constitutivos de la falta laboral imputada e incluso reconoce la improcedencia del despido.

En conclusión, el Tribunal declara la nulidad del despido por considerar que la causa que lo motiva es discriminatoria.