El despido disciplinario es procedente ya que la trabajadora desobedece voluntaria y deliberadamente las órdenes de trabajo dadas por el empresario en el normal ejercicio de su facultad de dirección.

Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Navarra de fecha 17 de abril de 2018 [JUR\2018\170490]

La cuestión que resuelve el Tribunal Superior de Justicia de Navarra en esta sentencia, es si es procedente el despido disciplinario de una trabajadora por haberse ido de vacaciones por iniciativa propia, en las fechas que le habían autorizado inicialmente, pero que posteriormente le había denegado la empresa.

En este caso, la trabajadora solicitó a su encargada el disfrute de sus vacaciones desde el día18 de abril hasta el día 14 de mayo, con el objeto de viajar a su país de origen por razones familiares. La encargada, tras estudiar la solicitud, concedió a la empleada el disfrute de las vacaciones en las fechas solicitadas. Sin embargo, en el mes de marzo, al tener conocimiento el dueño de la empresa de la fecha en la que la trabajadora iba a disfrutar sus vacaciones manifestó su disconformidad, pues debido a las fechas, las ventas podían verse afectadas. Tras un intercambio de correos electrónicos entre el dueño de la empresa y la trabajadora, éste manifestó su negativa a que la trabajadora disfrutase las vacaciones en las fechas inicialmente acordadas, manifestándole que podía disfrutar de sus vacaciones en los meses de julio y agosto. La trabajadora, no obstante, se fue de vacaciones en las fechas que inicialmente le habían concedido, siendo despedida a su vuelta por la comisión de una falta muy grave de desobediencia y por transgresión de la buena fe contractual. 

En instancia se declaró procedente el despido disciplinario de la trabajadora, decisión que fue recurrida por la trabajadora. La trabajadora fundamenta el recurso en tres motivos (sobre el fondo del asunto) que son desestimados por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. 

En primer lugar, la trabajadora alega que, según el Convenio Colectivo de aplicación, la desobediencia a la dirección de la empresa es una falta grave y no muy grave. Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco señala que, en virtud del propio Convenio de aplicación, cuando la desobediencia implica un quebranto manifiesto de la disciplina en el trabajo, la falta podrá ser calificada como muy grave. El Tribunal encuadra en el mencionado supuesto la conducta de la trabajadora, al valorar el desprecio que la actora mostró a la orden que finalmente le remitió el empleador acerca de las fechas en las que podía disfrutar sus vacaciones. 

En el segundo motivo, la trabajadora denuncia la inaplicación de la teoría gradualista por parte de la sentencia de instancia, alegando que la sanción de despido impuesta es excesiva. A este respecto, el Tribunal concluye que del mencionado relato de los hechos se desprende que la trabajadora –de manera voluntaria y plenamente consciente– decidió incumplir una orden del empresario efectuada en el ejercicio regular de sus funciones de dirección, puesto que conocía la decisión final de la empresa y los motivos por los que se había adoptado la misma, poniendo de manifiesto el tribunal que “la decisión de la trabajadora de no obedecer la orden empresarial no fue debida, por tanto, a error alguno o a interpretaciones extravagantes de lo realmente sucedido sino a una voluntad incumplidora de extrema gravedad dada las circunstancias en las que se produjo”.

Añadiendo el Tribunal que, si la trabajadora consideraba que la decisión empresarial no era ajustada a derecho, pudo haberla impugnado judicialmente.

Finalmente, alega la trabajadora que la sentencia de instancia vulnera su derecho al descanso laboral necesario, al considerar que el empresario no puede modificar las fechas de disfrute de las mismas una vez concedidas. Motivo que el Tribunal desestima al afirmar que a la trabajadora en ningún momento se le ha privado de su derecho a disfrutar de las vacaciones, simplemente que se ha establecido por parte de la empresa un calendario de disfrute distinto al que la trabajadora pretendía.

Por todo lo anterior, el Tribunal desestima el recurso de la trabajadora.