Más de dos años duró la cruzada de la red de colegios Pumahue para triunfar en la Corte Suprema sobre la multinacional Puma.

Más de dos años duró la cruzada de la red de colegios Pumahue para triunfar en la Corte Suprema sobre la multinacional Puma, cuando el máximo Tribunal de Justicia rechazó el recurso de casación interpuesto en contra del colegio para evitar que éste pudiera registrar su marca.

Fue un caso difícil, ya que una gran compañía internacional se enfrentó a un grupo educacional chileno por la inscripción de su marca y logo. Sin embargo la defensa de Pumahue, obtuvo un éxito tras otro; primero en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial, luego en el Tribunal de Propiedad Intelectual y finalmente fue ratificado por la Corte Suprema.

“Las resoluciones determinaron que las marcas logran dar origen a signos independientes, con concepto propio y que puede ser fácilmente reconocible y distinguible por el consumidor. Asimismo, se logró constatar que los diseños de los signos en conflicto tienen diferencias figurativas suficientes que permiten su pacífica coexistencia en el mercado”, citó Juan Pablo Silva, abogado defensor.

Esta resolución reafirma la esperanza que guardaba la institución, que de otro modo, habría tenido que incurrir en una nueva búsqueda de renovación de imagen y hoy espera registrar su marca y los valores asociados a ella para plasmarla en toda su indumentaria escolar.