Paraguay logró de nuevo la perspectiva positiva luego de tres años, así como el mantenimiento de la calificación crediticia del país en “BB”, destacando la calificadora el bajo nivel de la deuda pública, la disciplina fiscal y el buen desempeño del crecimiento económico, al igual que la expectativa de un déficit fiscal en línea con el tope de 1,5% del PIB, establecido en la Ley de Responsabilidad Fiscal.

La obtención de esta perspectiva positiva y la afirmación de la calificación crediticia ubica a Paraguay a dos escalones del grado de inversión, lo cual además aumenta la probabilidad de que el país obtenga un incremento de la calificación en una próxima revisión.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estima que el crecimiento del PIB en Paraguay cerrará en un 4% en 2017 y que este mismo desempeño se repetiría en el 2018.