La semana pasada, entró en vigencia la Ley 7 de 14 de febrero de 2018 que adopta medidas para prevenir, prohibir y sancionar actos discriminatorios, con la finalidad de garantizar los derechos humanos, la dignidad, el respeto y el bienestar de toda mujer u hombre de cualquier edad.

Se definen los conceptos de hostigamiento, acoso (sexual o moral), racismo y sexismo, aplicables tanto al sector público como al privado.

La ley también instituye como causal de despido justificado si se comprueba que el trabajador incurrió en la conducta violatoria, sin posibilidad de reclamación de ninguna indemnización y sin perjuicio de las sanciones penales que correspondan.

Como consecuencia de esta nueva ley, todos los empleadores deben adecuar sus políticas internas y divulgar las mismas de manera que todos los trabajadores tomen consciencia de este delicado tema. Las modificaciones deben ser incorporadas al Reglamento Interno de Trabajo a más tardar el 15 de mayo de 2018.

En caso de incumplimiento se establecen multas que van de US$ 550 hasta US$ 1,000.