La actividad de fusiones y adquisiciones se recuperará en España y a nivel global a lo largo de este ejercicio y en 2018 pese a los elementos de incertidumbre geopolítica en el corto plazo, según las previsiones recogidas en el informe Global Transaction Forecast elaborado en colaboración con Oxford Economics. España pasará de registrar fusiones y adquisiciones por importe total de 29.600 millones de dólares en 2016, a transacciones por 31.100 millones de dólares en este año y por 41.900 millones de dólares en 2018.

Destaca el impulso de las fusiones y adquisiciones domésticas, que crecerán en 2017 un 62,5 % hasta los 13.700 millones de dólares, mientras que las operaciones con empresas españolas como objetivo de inversores internacionales recortarán levemente su valor este año, un 15 %, para cerrar en torno a los 17.400 millones de dólares. Sin embargo, en 2018 serán el principal motor de crecimiento y permitirán tocar un nuevo máximo.

Según Maite Diez y Jorge Adell, socios de M&A de Baker McKenzie, "tras un año de incertidumbre política, esperamos un nuevo ímpetu de los mercados transaccionales en los próximos cuatro años, de la mano de un mayor crecimiento económico global, del 2,6 % en 2017 y del 2,8 % en 2018. Según las amenazas para la estabilidad de la economía mundial amainen y los inversores apuntalen su confianza en los mercados, la cautela se convertirá nuevamente en apetito inversor."

Baker McKenzie proyecta un escenario muy positivo para los tres años siguientes también para las salidas a bolsa en España. Queda atrás un 2016 difícil también para los parqués nacionales, que entre 2017 y 2020 volverían a mejores niveles de actividad. Como en el caso de las fusiones y adquisiciones, en salidas al parqué el mejor año tendrá lugar en 2018, cuando Baker McKenzie espera que en los mercados españoles se capte un capital total de 6.563 millones de dólares.

"El horizonte es especialmente positivo desde la segunda mitad de 2017 por la mejoría del sentimiento inversor", destaca Alberto Alonso Ureba, socio de mercados de capitales en Baker McKenzie. " España ya percibe un alza en la inversión extranjera directa, pues ha apostado por impulsar su competitividad y la reforma laboral de 2012 ha favorecido la creación de empleo. Ante una Europa tensa por la agenda política de 2017, España es referencia de crecimiento y estabilización".

La caída de las OPV transfronterizas de 2014 a 2016 pone de manifiesto sin embargo que España dista todavía de ser un centro referente para este tipo de transacciones. La firma espera que Alemania y Reino Unido capten la mayor parte de la actividad en la región.

A nivel global, la firma prevé que se alcance en 2018 un máximo de 3 billones de dólares en fusiones y adquisiciones. Apunta posteriormente a una gradual moderación del valor transaccional, de 2,8 y 2,3 billones de dólares en 2019 y 2020 respectivamente, en el marco de cierto encarecimiento de la financiación y una rebaja de las valoraciones.

Para dibujar estas previsiones, Baker McKenzie y Oxford Economics han tenido en cuenta un posible avance por parte de responsables comunitarios y británicos en definir la nueva relación, así como la adopción por parte de la administración de EEUU de planes de estímulo fiscal y de un enfoque internacional pragmático en comercio e inmigración. También toma como premisas que China continúe su transición a una economía madura, la Eurozona afiance su recuperación, y tanto los mercados financieros como la confianza del consumidor sigan mejorando sus posiciones.

La actividad global de fusiones y adquisiciones se desaceleró bruscamente en 2016 en el marco de mayores incertidumbres económicas y políticas. La volatilidad de los mercados de valores estadounidenses, las incógnitas sobre la economía china y los bajos precios del petróleo y las commodities volvieron más prudentes a los inversores. Factores a los que se sumaron las polémicas votaciones en Reino Unido y en EEUU.

El entorno de incertidumbres continuará al menos el primer trimestre de este año, por lo que se prevé un ligero descenso de las transacciones en 2017 a 2,5 billones de dólares desde los 2,8 registrados en 2016, en tanto que los inversores globales esperan a ver cómo actúa la nueva administración de EEUU sobre comercio e inversión y a conocer la evolución de las negociaciones con Reino Unido.

Por su parte, las predicciones globales para salidas a bolsa apuntan a un ligero alza en 2017 después de un 2016 poco dinámico, para rebotar de nuevo en 2018 y 2019 cuando las compañías que hayan pospuesto su estreno en el parqué decidan ejecutar ese salto. En concreto, la firma espera un alza de la captación global de capital desde 133.000 millones de dólares en 2016 a 167.000 millones de dólares este año, para elevarse hasta los 275.000 millones de dólares tanto en 2018 como en 2019, un 106 % más que este último ejercicio.

Como explica Paul Rawlinson, presidente global de Baker McKenzie, "pese a estos claros tiempos de volatilidad, seguiremos viendo un mercado transaccional activo este año. Los fuertes balances corporativos, el crédito a precios atractivos y crecimiento moderado en distintos mercados y sectores llevan a mejorar las proyecciones de acuerdos transaccionales bien entrado 2017, tras un primer trimestre más calmado, y a esperar un 2018 marcadamente alcista. Con la advertencia, en cualquier caso, de que serán precisos para ello una Administración Trump favorable al comercio y un Brexit suave. Veremos si llegan a materializarse estas premisas".

Las tecnológicas serán motores clave de las fusiones y adquisiciones. Se proyecta un valor transaccional acumulado hasta 2018 de 415 millones de dólares, el mayor desde el año 2000. Baker McKenzie espera un repunte de las salidas a bolsa, lideradas por la conocida operación de Snapchat, que de tener éxito será la más importante de este sector desde la salida de Alibaba Group en 2014.

El sector salud y en concreto las biotecnológicas y farmacéuticas protagonizarán algunos de los acuerdos más importantes, impulsados por la creciente innovación, la expectativa de menor intervención regulatoria en Estados Unidos y de un mayor peso de los agentes privados como proveedores de los servicios sanitarios públicos.

Las transacciones en los sectores financiero y de bienes de consumo caerán ligeramente en 2017 para cobrar impulso en 2018. La innovación tecnológica y la consolidación de la industria bancaria europea motivarán cada vez más fusiones y adquisiciones, mientras que el sector de consumo se beneficia de los menores precios energéticos y el creciente gasto personal.

Según los bajos precios del petróleo se eleven, los deals en el sector energético se recuperarán modestamente en los próximos años. No obstante, el gigante petrolero saudí Aramco podría cotizar en 2017, en la que sería la mayor salida a bolsa de la historia.