El Real Decreto 140/2003, de 7 de febrero, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano tiene como objeto la protección de la salud humana asegurando el uso adecuado de las sustancias utilizadas en el tratamiento del agua destinada al consumo humano.

La presente Orden regula la actualización de las sustancias relacionadas en el anexo II del citado Real Decreto y sustituye a la Orden SAS/1915/2009, de 8 de Se suprime la exigencia de certificación de producto del anexo III en orden a facilitar la puesta en el mercado de los productos, dada la carga económica que supone para las empresas.

En cuanto a las definiciones de fabricante, distribuidor y usuario intermedio se aplicará lo dispuesto en el artículo 3 del Reglamento (CE) nº 1907/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de diciembre de 2006, relativo al registro, la evaluación, la autorización y la restricción de las sustancias y preparados químicos (REACH). La Orden fija los requisitos de uso (lugar de aplicación, condiciones de uso y control analítico) que han de cumplir las sustancias y mezclas así como las prohibiciones de uso.

En cuanto al suministro de información, los fabricantes de las sustancias y mezclas que se agreguen al agua para los procesos de potabilización deberán facilitar a sus clientes aquella que se detalla en el anexo II, en la primera entrega de la sustancia y siempre que se produzca una actualización o modificación de la misma, sin perjuicio del cumplimiento de las demás obligaciones establecidas en la normativa vigente. Por su parte, distribuidores y envasadores deberán entregar la documentación a los usuarios intermedios para que la tengan a disposición de la autoridad sanitaria competente ante una eventual inspección.