La norma de calidad UNE 19602, relativa al compliance tributario y que se publicará en los próximos días, supondrá un punto de inflexión en la gestión del cumplimiento de las obligaciones fiscales por parte de las empresas españolas, independientemente de su tamaño y sector de actividad.

La regulación de la responsabilidad penal de la persona jurídica (que puede alcanzar a la comisión de delitos fiscales) o la atribución de competencias indelegables en materia tributaria a los órganos de administración de las sociedades cotizadas, junto con la implantación de las acciones del Programa BEPS y el desarrollo de la relación cooperativa son algunos de los antecedentes que han contribuido a dotar de un protagonismo creciente al buen gobierno fiscal y al denominado compliance tributario.

Los mecanismos de governance y compliance en este ámbito tienen como finalidad tratar de garantizar el cumplimiento de los preceptos legales por parte de las organizaciones, independientemente de su tamaño y actividad, controlando asimismo los riesgos tanto de índole penal como tributaria.

En este contexto nace la norma UNE 19602 (Sistemas de gestión de compliance tributario - Requisitos con orientación para su uso) que comparte la estructura de alto nivel de sus predecesoras (UNE-ISO 19600 y UNE 19601, relativas a los sistemas de gestión de compliance y a los sistemas de gestión de compliance penal respectivamente) y que tiene por objeto el establecimiento de los requisitos y directrices para la adopción, implantación, mantenimiento y mejora de todos aquellos elementos que configuran un sistema de gestión de compliance tributario. Será, además, una norma de susceptible de certificación.

La norma UNE 19602, que verá la luz en breve, contiene y desarrolla los aspectos determinantes para una gestión adecuada y sistemática del cumplimiento normativo tributario; desde el liderazgo de los órganos de administración y dirección, pasando por la identificación y evaluación de los riesgos, hasta la operación del sistema y los elementos de la misma. La norma prevé, asimismo, los mecanismos para la revisión y mejora de los procedimientos que se establezcan en el marco del sistema de gestión de riesgos y propone la creación de un órgano de compliance tributario en el seno de la organización, que impulse y supervise la implantación y eficacia del sistema, entre otras cosas.

Parece claro que la adopción de este estándar, siempre que sea rigurosa, y, sobre todo, la obtención de la certificación de la norma UNE 19602 debe ser una circunstancia determinante para la evaluación de la diligencia del contribuyente en diversos ámbitos, ya sea ex ante (en el marco de una relación cooperativa, por ejemplo) o ex post (ante un eventual incumplimiento de sus obligaciones tributarias). En todo caso, nos atrevemos a afirmar que tendremos la oportunidad de contrastar la reacción de las autoridades frente a la obtención de esta nueva certificación por parte de las empresas más adelante.

No cabe duda de que la norma UNE 19602 supondrá una referencia en el ámbito del compliance fiscal y los actores del ámbito empresarial deberán, progresivamente, asumir y adoptar este tipo de prácticas que, en un futuro dejarán de ser un elemento diferenciador "positivo" para convertirse en parte de la praxis habitual de las compañías o incluso en una exigencia no solo por parte de las autoridades, sino también de otros operadores económicos o grupos de interés.