La CNMC sigue avanzando en la puesta en marcha de medidas adicionales para la lucha contra los cárteles que anunció a finales de 2017: la unidad de inteligencia económica.

La CNMC dispone de diferentes herramientas y facultades para detectar la existencia de cárteles, las infracciones más graves desde la perspectiva de competencia. A finales de este mes, precisamente, se cumplen diez años de la puesta en marcha en España del denominado “programa de clemencia”, un instrumento de probada eficacia en la detección y desmantelamiento de cárteles en tanto que exime de multa a la primera empresa que revela la existencia de un cártel, lo cual constituye un incentivo muy poderoso. El programa de clemencia se ha revelado fundamental en la actuación de la CNMC, no solo por el número de cárteles desmantelados y sancionados (según la Memoria de la CNMC de 2016, el programa ha permitido el desmantelamiento directo de 25 cárteles desde 2010), sino por el efecto disuasorio para la formación de nuevos.

Al programa de clemencia se sumó posteriormente el “Buzón de Colaboración Ciudadana”. Si el primero sólo se pueden acoger las empresas participantes en un cártel, el segundo permite a cualquier persona física o jurídica informar –no necesariamente en forma de denuncia– a la CNMC sobre la existencia, no sólo de cárteles, sino de cualquier infracción de competencia.

Los anteriores instrumentos descansan en la intervención y colaboración de terceros y, después de varios años en vigor, muestran cierto nivel de estabilidad. Con la futura creación de la unidad de inteligencia económica, la CNMC aspira a reforzar los medios propios para la detección de las conductas más graves –sobre todo los cárteles–, y con ello reducir la dependencia de denuncias o solicitudes de clemencia. Si bien no se conocen detalles sobre la composición o la fecha de inicio de actividades de esta unidad, cabe esperar que apliquen técnicas de análisis estadístico y de screening de mercado. Estos procedimientos pueden revelarse especialmente útiles en casos de prácticas restrictivas en el marco de licitaciones públicas.

Esta iniciativa de la CNMC se alinea con otras autoridades nacionales de competencia, tanto de la UE (Italia o Finlandia) como de fuera (Israel, Korea o Suiza).