Hace poco más de un año se empezó a detectar el repunte de las reclamaciones por supuestas intoxicaciones alimentarias contraídas por huéspedes (en su mayoría Británicos) durante su estancia en Hoteles Españoles. Y así nació esta newsletter con el fin de ir informado de las novedades producidas en un sector, el Hotelero, que es sin duda una de las joyas de la corona de la marca España.

Durante este curso hemos conocido que el número de reclamaciones por intoxicaciones alimentarias se había incrementado en un 500% desde el año 2013. También hemos presenciado como, por fin, tanto los hoteles, como sus aseguradores y los tour operadores implementaban una estrategia conjunta para hacer frente a las reclamaciones con indicios de ser fraudulentas o, en el mejor de los casos, exageradas.

La implementación de este frente común hizo que se decidiese dejar a un lado la postura tradicionalmente adoptada para este tipo de reclamaciones -consistente en llegar a acuerdos para minimizar su impacto- y se pasase a perseguir a aquellos que han hecho del engaño un medio de vida. Y las últimas novedades producidas en los ámbitos legislativos y judiciales confirman que este cambio de criterio fue un gran acierto.

En el mes de julio el Ministerio de Justicia Británico, motivado entre otras cosas, por el miedo a un posible aumento en los precios de las vacaciones para sus turistas y el daño reputacional a sus nacionales, que en los últimos años se han ganado a pulso el apelativo de defraudadores vacacionales, a través de su Secretario de Justicia David Lidington, declaró: "Nuestro mensaje para aquellos que presentan falsas reclamaciones es claro – sus acciones causan daños y no van a ser toleradas". La forma en la que Ministerio de Justicia declaraba que iba a intentar atajar el aumento descontrolado de este tipo de reclamaciones se puede resumir en establecer reglas fijas para calcular los costes legales de estas reclamaciones además de introducir reglas más estrictas para desincentivar las reclamaciones con escasa capacidad probatoria.

También en el mes de julio conocimos que un Tribunal del Condado de Liverpool había condenado a unos reclamantes a pagar 4.195 euros por su intento de fraude a un hotel de las Islas Canarias. En este caso, una familia británica había interpuesto una demanda contra tour operador Thomas Cook tras sus vacaciones en un Hotel español y reclamarles una indemnización de aproximadamente 11.200 euros por una supuesta intoxicación sufrida por el matrimonio y sus dos hijos.

Pero los indicios que se le presentaron al juez a la hora de tener que dilucidar el caso le permitieron determinar que los reclamantes habían sido "deshonestos y no habían sufrido ninguna enfermedad en absoluto" ya que el tour operador aportó información como una encuesta de satisfacción de los reclamantes tras su estancia en el Hotel en la que la calificaban de "buena o excelente", la inexistencia de informes médicos incluso de los menores, o el hecho de que no tuviesen ninguna incidencia en un vuelo de cuatro horas de vuelta a casa y se reincorporasen inmediatamente tras su vuelta a sus labores cotidianas entre otros indicios.

Pero la determinación del magistrado del Tribunal del Condado de Liverpool no se quedó ahí, y condenó a los reclamantes a pagar los costes legales del procedimiento por la demostrada mala fe en la presentación de la reclamación fraudulenta.

Tras esta victoria contra el fraude de las reclamaciones en la vía civil, una semana después se ha conocido la noticia de que a otros turistas británicos podría salirle caro, y por la vía penal, el intento de cobrar una indemnización por una reclamación fraudulenta, esta vez tras una estancia vacacional en Palma de Mallorca. El diario The Sun ha publicado que una familia británica se enfrenta a una posible pena de prisión, de entre 18 meses y 6 años. La familia se enfrenta a un procedimiento penal acusados de delitos de fraude tras presentar varias reclamaciones, por un valor aproximado de 59.000 euros por supuestas intoxicaciones durante sus vacaciones también contra el tour operador Thomas Cook.

En este momento, los acusados se encuentran en libertad bajo fianza, a la espera del juicio, que se celebrara este 10 de agosto en el Tribunal Superior de lo Penal, remitido por el juez de distrito Andrew Shaw, por tratarse, según sus propias palabras de un "fraude sofisticado con un valor relativamente alto de dinero reclamado".

También hemos tenido conocimiento de que un Tribunal de Wrexham (Gales) condenó a una ciudadana inglesa al pago de los gastos legales del tour operador TUI al considerar que su reclamación era fundamentalmente deshonesta.

Esta turista presentó una demanda por los daños causados por una supuesta intoxicación alimentaria contraída durante su estancia en un hotel español pero poco antes de la celebración del juicio solicitó su archivo sin dar más explicaciones. Ante esto TUI solicitó la condena en costas a la reclamante, quien tuvo que pagar la cantidad de 25.000 Libras por este concepto.

No se puede negar que por parte del poder judicial británico se están dando pasos encaminados a poner freno a este tipo de reclamaciones fraudulentas, además, apoyados por las pruebas que diligentemente obtienen los tour operadores, motivo por el cual podríamos adelantar que estamos presenciando el inicio del fin de las reclamaciones fraudulentas.

Las consecuencias a todas estas novedades no se han hecho esperar: recientemente se ha conocido que el despacho Law Room ha retirado 3.500 reclamaciones dirigidas contra Thomas Cook, TUI y Jet2holidays. La versión que ha dado la firma es que ha decidido no asesorar a clientes en este tipo de reclamaciones después de ganar un caso contra TUI aun sin contar con pruebas suficientes según el propio despacho. Pero no podemos perder de vista que esta noticia, viene en el momento más oportuno, pues el mensaje que llega a los falsos reclamantes es que tras la inclinación de los jueces britanos en contra de esta tipo de reclamaciones, son los propios despachos de abogados los que empiezan a rechazar formar parte del juego.

Queda mucho camino por recorrer pero estamos seguros que otros muchos despachos tomarán la misma decisión que Law Room en los próximos meses. Las conclusiones, echando la vista atrás, son dos:

  • La decisión de implementar soluciones conjuntas y efectivas alejadas de las meras soluciones de laboratorio ha sido sumamente positiva para todos aquellos que estaban sufriendo las consecuencias de esta espiral de reclamaciones fraudulentas o exageradas.
  • Queda mucho camino por recorrer y muchas cuestiones a mejorar; no bajemos la guardia y continuemos remando todos en la misma dirección.

Feliz Verano