La garantía de optar entre la readmisión y la extinción del contrato de trabajo con derecho a una indemnización, establecida en favor de los representantes de los trabajadores en caso de despido improcedente, no alcanza al trabajador candidato a las elecciones cuya presentación a las mismas fue posterior a la comunicación del despido y su intención de presentarse no era conocida por la empresa en ese momento. 

Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 22 de febrero de 2018 [JUR\2018\72828]

La cuestión objeto de debate en la sentencia dictada por el Alto Tribunal se centra en determinar si, declarada la improcedencia del despido de una trabajadora, le corresponde el derecho a optar entre la readmisión o la indemnización garantizado a los representantes de los trabajadores. 

La citada controversia se plantea debido a que la trabajadora presentó su candidatura a las elecciones sindicales que se celebraban en la empresa, después de que la empresa le notificara la extinción de su contrato de trabajo por causas objetivas y antes de que el mismo fuera efectivo. 

En los hechos probados de la sentencia, se considera relevante la siguiente secuencia de hechos: (i) se notifica la carta de despido a la trabajadora, momento en el que la empresa no tenía constancia de la intención de la trabajadora de presentarse como candidata a las elecciones; (ii) tres días después, la trabajadora presenta su candidatura en la mesa electoral, que coincide con la fecha de efectos del despido ya notificado; (iii) dicha candidatura se publica en el tablón de anuncios dos días después de la presentación; y (iv) la trabajadora despedida resultó finalmente elegida representante de los trabajadores en las elecciones celebradas con posterioridad.

Inicialmente, el Juzgado de lo Social resolvió que correspondía la opción a la empresa. Sin embargo, interpuesto el oportuno recurso de suplicación frente a tal decisión, el Tribunal Superior de Justicia dictó sentencia en la que estimaba parcialmente el recurso declarando que el derecho de opción entre la readmisión e indemnización correspondía a la trabajadora.

El Tribunal Supremo argumenta su decisión señalando, en primer lugar, que el derecho de optar entre la readmisión y la indemnización en el despido declarado judicialmente improcedente, no solamente corresponde a quien en el momento del despido fuera representante legal de los trabajadores o delegado sindical, sino que igualmente ha de atribuirse al que haya presentado su candidatura o ya haya sido proclamado como candidato a la elección de representante de los trabajadores.

En efecto, la facultad de opción también la ostentan aquellos trabajadores cuya candidatura electoral se haya presentado formalmente antes de su despido, siempre que el proceso electoral esté iniciado, la empresa conozca su condición de candidato y haya resultado elegido tras el cese.

La finalidad de ello es evitar injerencias empresariales en el proceso electoral así como el fraude de ley que impida el acceso a la condición de representante de quienes legí- timamente tienen derecho a ello, razón por la que se  justifica extender las garantías de los representantes a los candidatos. 

No obstante, el supuesto analizado por el Alto Tribunal es distinto, ya que la trabajadora despedida ni tan siquiera era candidata en el momento de la notificación del despido, por lo que, de modo alguno puede operar de esa forma respecto de quienes en el momento de notificación del despido no habían manifestado su intención de concurrir a las elecciones y no habían formalizado su candidatura (como es el caso de la trabajadora), sin que la empresa tuviera conocimiento alguno de su intención de presentarse como candidatos en la fecha de notificación de la decisión extintiva.

Por todo ello, resuelve el Tribunal Supremo que, en este caso, la facultad de opción no corresponde a la trabajadora sino a la empresa, ya que la empleada manifestó tanto su intención de concurrir a las elecciones como procedió a formalizar su candidatura con posterioridad a la notificación del despido.