El 1 de junio de 2020 entraron en vigor las disposiciones fiscales aplicables a la economía digital previstas en la Ley del Impuesto al Valor Agregado y la Ley del Impuesto sobre la Renta.

Estas disposiciones obligan a las plataformas digitales que actúen como intermediarias entre personas que ofrecen bienes y/o servicios con sus consumidores, a cobrar el Impuesto al Valor Agregado (“IVA”) a los receptores de su servicio que se encuentren localizados en México.

Las plataformas de intermediación son aquellas en que los usuarios pueden intercambiar bienes y/o servicios de manera digital. Las plataformas de intermediación más comunes permiten:

• Comprar/vender bienes en línea.

• Poner en contacto choferes con sus pasajeros.

• Rentar inmuebles.

• Transportar comida.

Estas plataformas también deben retener el 50% o el 100% del IVA cobrado en la operación por las personas físicas, dependiendo si proporcionaron su Registro Federal de Contribuyentes (“RFC”) a las plataformas o no.

Asimismo, estas plataformas tendrán la obligación de retener el impuesto sobre la renta (“ISR”) de los ingresos que las personas físicas obtengan por haberlas utilizado.

El monto de esta retención dependerá del ingreso mensual y de la actividad realizada por la persona física (i.e. transporte de pasajeros, hospedaje y enajenación de bienes y servicios), para lo que se aplicarán las tasas que oscilan desde el 0.4% al 10%. Las plataformas podrán optar por retener el ISR por periodos diarios.

A continuación se enlistan algunas de las obligaciones fiscales para las plataformas:

• Inscribirse en el RFC.

• Emitir un comprobante fiscal de retención a la persona física.

• Proporcionar mensualmente al Servicio de Administración Tributaria (“SAT”) un listado de aquellos con quienes realizaron operaciones el mes anterior.

Por otro lado, estas son algunas de las obligaciones para las personas que utilizan las plataformas:

• Proporcionar su RFC a las plataformas, de lo contrario las tasas de retención IVA e ISR pueden ser mayores.

• Dar aviso al SAT en caso de que decidan ejercer la opción de considerar estas retenciones como pagos definitivos. Esta opción se podrá ejercer dentro de los 30 días siguientes a que reciban este tipo de ingresos y no podrá modificarse en 5 años.

• En caso de que se decidan ejercer la opción descrita en el punto anterior, no se presentará la declaración anual, sin embargo, tampoco se podrán aplicar deducciones.

• Presentar un aviso de actualización de actividades económicas ante el SAT.

En el supuesto de realizar las actividades antes mencionadas, les recomendamos buscar asesoría fiscal para determinar cuáles son las obligaciones que les son aplicables y de esta forma, evitar una contingencia con las autoridades fiscales.