No debe aplicarse la doctrina del caso “Diego Porras” (que concedía la indemnización de 20 días de salario por año de servicio por extinción de un contrato de interinidad) en supuestos de finalización de contratos temporales, debiendo ser aplicada la nueva doctrina de la Gran Sala, casos Montero Mateos y Grupo Norte Facility, y volviéndose a la indemnización de 12 días por año de servicio. 

Sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco de fecha 26 de junio de 2018 [JUR\2018\204973]

La cuestión que resuelve el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco en esta sentencia es si, tras las sentencias la Gran Sala del Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea de 5 de junio de 2018 C-777/16 y C-574/16, sigue siendo de aplicación la doctrina “Diego Porras”, es decir, la doctrina que equiparaba la indemnización por finalización de los contratos temporales con la indemnización equivalente al despido objetivo, 20 días de salario por año trabajado.

En este caso, el trabajador había venido prestando sus servicios mediante un contrato de obra o servicio determinado en la empresa demandada. Al finalizar el contrato de trabajo la empresa procedió a abonarle la indemnización de 12 días por año de servicio correspondiente a estos tipos de contrato. 

La sentencia de instancia estimó parcialmente la pretensión del trabajador demandante, concluyendo que al trabajador le corresponde la indemnización de 20 días por año de servicio, como establece la doctrina comunitaria “Diego Porras” en virtud de la sentencia del TJUE de fecha 14/09/2016, (C-596/14).

La sentencia de suplicación del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco comienza destacando que ha tenido conocimiento del dictado reciente de las sentencias de la Gran Sala del TJUE, de 5/06/2018 C-677/16 y C-574/16, que han venido a dejar sin efecto la denominada doctrina “Diego Porras”.

Continúa el Tribunal Superior de Justicia recordando el orden prelativo de las normas, poniendo de manifiesto que el sistema normativo comunitario obliga a aplicar directamente la Directiva 1999/70 que aprueba el “Acuerdo Marco sobre el trabajo de duración determinada” y los principios de igualdad de trato y prohibición de discriminación recogidos en la misma, que son de aplicación directa, así como las resoluciones judiciales de su TJUE que lo interpretan. Por ello, entiende el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco que no aplicar la última doctrina comunitaria sería atentar al derecho fundamental propio del artículo 24 de la Constitución Española.

En este sentido, en lo que respecta a la indemnización de los contratos de duración determinada la normativa interna y nacional se han visto confirmadas por la nueva interpretación de la Gran Sala del TJUE en sus sentencias 677/16 y 574/16 de 5 de junio de 2018 (Montero Mateos y Grupo Norte Facility), según la cual “la denegación de cualquier indemnización por finalización del contrato de trabajo al trabajador con contrato de interinidad (temporal), que puede concederse a trabajadores fijos comparables, no supone la transgresión jurídica denunciada”, superándose por estas sentencias la doctrina “Diego Porras”, así como toda su repercusión mediática y doctrinal.

Por todo lo anterior, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco en aplicación de la citada doctrina, determina que la indemnización que le corresponde al trabajador por la finalización de su contrato de obra o servicio es de 12 días por año trabajado.