El 25 de octubre el club de fútbol Queens Park Rangers anunció su intención de presentar un recurso contra la decisión de un Tribunal Arbitral de desestimar su denuncia contra las reglas de 2012 de Financial Fair Play de la English Football League, por considerarlas ilícitas desde el punto de vista del Derecho de la Competencia.

Las reglas de Financial Fair Play del 2012 imponían una multa a aquellos clubs que llegaran a tener pérdidas superiores a los 8 millones de libras en una única temporada. Desde entonces, los clubs de la liga inglesa han acordado nuevas reglas de Financial Fair Play, que incrementan la cantidad permitida de pérdidas hasta la cifra de 39 millones de libras durante tres temporadas.

Queens Park Rangers fue sancionado de conformidad con las reglas de 2012 tras declarar más de nueve millones de libras de pérdidas en la temporada de 2013/2014 y después de haberse gastado cuarenta y un millones en fichajes durante esa temporada. El club omitió declarar una inyección de sesenta millones, clasificadas en las cuentas anuales como una partida extraordinaria para la cancelación de deudas. Esta cantidad fue reclasificada por la English Football League también como pérdida.

El Tribunal Arbitral desestimó las alegaciones de Queens Park Rangers de que las reglas de Financial Fair Play de 2012 contravenían el Derecho de la Competencia de la Unión Europea. Del mismo modo, declaró que la multa impuesta al club no era desproporcionada. El contenido de la decisión del Tribunal Arbitral se ha declarado confidencial y no ha sido publicada.

No es la primera vez que se plantea la incompatibilidad de este tipo de normativa con el Derecho de la Competencia. En julio de 2015 el Tribunal de Justicia de la Unión Europea declaró inadmisible una cuestión prejudicial planteada por el Tribunal de Primera Instancia de Bruselas sobre la compatibilidad de las reglas de Financial Fair Play de la UEFA con el Derecho de la Competencia de la Unión Europea y la libre prestación de servicios.