El Tribunal Económico-Administrativo Central permite, con base en los principios de primacía y efecto directo del derecho comunitario y en virtud de la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 12 de junio del 2014, la aplicación del régimen de consolidación fiscal a «grupos horizontales» con anterioridad al 1 de enero del 2015.

El Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC) confirma, mediante la Resolución de 8 de marzo del 2018, la posibilidad de aplicar, con anterioridad al 1 de enero del 2015, el régimen de consolidación fiscal en el impuesto sobre sociedades (IS) a entidades residentes dependientes de una entidad no residente, con base en los principios de primacía y efecto directo del derecho comunitario, en particular, en aplicación de la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de 12 de junio del 2014, asuntos C-39/13, C-41/13 y C-40/13.

En la citada resolución, las partes reclamantes son tres sociedades españolas participadas íntegramente por una sociedad residente fiscal en los Países Bajos. Las partes solicitan el reconocimiento de la aplicación del régimen de consolidación fiscal en los periodos impositivos del 2011 al 2014 y la rectificación de las autoliquidaciones de tales periodos presentadas bajo el régimen individual, con la consiguiente solicitud de devolución de ingresos indebidos. En particular, consideran aplicable el régimen de consolidación fiscal en dichos periodos impositivos por aplicación directa del contenido de la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 12 de junio del 2014, siendo dichas pretensiones rechazadas por la Administración tributaria. 

En la reclamación presentada ante el Tribunal Económico-Administrativo Central, las reclamantes fundamentan sus pretensiones en la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 12 de junio del 2014, la cual se pronunciaba sobre el régimen de consolidación fiscal holandés al establecer lo siguiente: «Los artículos 49 TFUE y 54 TFUE deben interpretarse en el sentido de que se oponen a una normativa de un Estado miembro en virtud de la cual se concede un régimen de unidad fiscal única a una sociedad matriz residente que controla determinadas filiales residentes, pero se excluye para sociedades hermanas residentes cuya sociedad matriz común no tiene su domicilio social en ese Estado miembro ni cuenta en él con un establecimiento permanente».

Durante los periodos impositivos del 2011 al 2014, el Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, aprobado por Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo (TRLIS), impedía tributar bajo el régimen de consolidación fiscal a sociedades hermanas residentes en España participadas por una entidad residente en otro Estado miembro de la Unión Europea distinto de España, al igual que lo hacía la normativa holandesa del impuesto de sociedades declarada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea contraria a los artículos 49 y 54 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE) en la citada sentencia.

A partir del 1 de enero del 2015, los requisitos para la definición de grupo de consolidación fiscal en el impuesto de sociedades español se vieron modificados para dar entrada a los llamados «grupos horizontales».

De esta forma, coincidiendo la normativa española en este punto con la holandesa, por aplicación de los principios de efecto directo y primacía del derecho comunitario y considerando los efectos ex tunc que debe desplegar la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 12 de junio del 2014 —en la medida en que no dice nada sobre la extensión temporal de sus efectos—, el Tribunal Económico‑Administrativo Central estima (a) que procede la solicitud de rectificación de las autoliquidaciones de los periodos impositivos del 2011 al 2014 presentadas en régimen de tributación individual y (b) que resultaría aplicable el régimen de consolidación fiscal siempre y cuando se cumplan las condiciones establecidas en los artículos 64 y siguientes del Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades. No obstante, el Tribunal Econó- mico‑Administrativo Central no se pronuncia sobre la exactitud o corrección de la cuantía de la rectificación pretendida por las reclamantes, que queda sujeta a la comprobación que la Administración habrá de efectuar a tal fin.

En cuanto al requisito del Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades de la adopción de los acuerdos por la junta de accionistas con anterioridad al inicio del periodo impositivo en el que se va a aplicar por primera vez el régimen de consolidación fiscal, el Tribunal Económico‑Administrativo Central lo flexibiliza, ya que entiende que, al haberse dictado la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea el 12 de junio del 2014, no es posible exigir que el acuerdo de opción se adopte con anterioridad al periodo impositivo en el que se va a aplicar por primera vez el régimen, puesto que se vaciarían de contenido los efectos de dicha sentencia , incluidos sus efectos ex tunc

En definitiva, el Tribunal Económico-Administrativo Central permite, según los principios de primacía y efecto directo del derecho comunitario y en virtud de la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 12 de junio del 2014, la aplicación del régimen de consolidación fiscal a grupos horizontales con anterioridad al 1 de enero del 2015.

Con base en este reciente criterio del Tribunal Económico‑Administrativo Central, se podrían llegar a plantear varios supuestos en los que fuera conveniente aplicar el contenido de esta resolución. Por ejemplo, cabría la posibilidad de plantear la compensación de bases imponibles negativas generadas en régimen individual, por sociedades que podrían haber integrado un grupo horizontal de consolidación fiscal antes del 1 de enero del 2015, como si en realidad fueran bases imponibles negativas generadas por el grupo fiscal. Esto sería así en la medida en que, en aplicación directa de la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 12 de junio del 2014 y de la Resolución del Tribunal Económico‑Administrativo Central de 8 de marzo del 2018, la sociedad inicialmente excluida del régimen de consolidación fiscal realmente sí formara parte de éste, por lo que dichas bases imponibles negativas en realidad serían del grupo fiscal y no individuales, de tal forma que su compensación no debería quedar limitada a la existencia futura de bases imponibles positivas individuales.

En este sentido, vemos recomendable efectuar una revisión de los grupos horizontales de consolidación fiscal y un análisis detallado de sus magnitudes fiscales para evaluar la conveniencia de solicitar el reconocimiento de la aplicación del régimen de consolidación fiscal en periodos impositivos anteriores al 1 de enero del 2015.