La jurisdicción social es competente para conocer sobre la responsabilidad del trabajador por los daños ocasionados al vehículo de empresa bajo los efectos del alcohol y fuera de la jornada de trabajo.

Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Navarra de fecha 16 de febrero de 2018 [AS\2018\456]

Los hechos dilucidados en la presente sentencia se refieren al siniestro sufrido por un empleado conduciendo un vehí- culo titularidad de la empresa bajo los efectos del alcohol. Como consecuencia de dicho siniestro, el vehículo empresarial sufrió daños valorados en 12.514,25 €. 

La empresa aseguradora del vehículo rehusó hacerse cargo de la reparación debido a que el siniestro, de conformidad con los hechos probados de una sentencia en el orden penal, se produjo conduciendo el empleado el automóvil bajo los efectos del alcohol.

Por ello, fue la propia empresa, concesionario dedicado a la venta de automóviles, la que asumió el coste de la reparación y, posteriormente, demandó al trabajador ante los Juzgados de lo Social de Pamplona reclamando al trabajador el coste de la reparación del vehículo.

La sentencia de instancia dictada por el Juzgado Social núm. 2 de Pamplona, previa desestimación de las excepciones procesales de incompetencia de jurisdicción y falta de acción, estimó la demanda de la empresa condenando al trabajador a abonarle a la mercantil el importe de 12.514,25 euros derivado de la reparación del automóvil.

El trabajador recurrió la sentencia anterior frente a la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, argumentando que el orden social no era el competente para conocer de la pretensión objeto de la demanda empresarial. 

En concreto, el recurrente sostenía que la jurisdicción social no tenía competencia para pronunciarse sobre unos hechos derivados de un accidente de tráfico sufrido por un empleado utilizando el vehículo empresarial por motivos inherentes a su vida privada y no relacionados con su actividad profesional.

Al respecto, teniendo en cuenta que quien reclama la indemnización no es un tercero sino el empresario, entiende el Tribunal navarro que nos encontramos ante una cuestión que deriva del contrato de trabajo, toda vez que los daños causados lo fueron por parte del trabajador cuando conducía un automóvil puesto a su disposición por la empresa, aunque el accidente de trabajo se produjera fuera de su jornada laboral.

Asimismo, la Sala navarra sostiene que para que nazca la obligación del trabajador de indemnizar al empresario por los daños que ocasione en los locales, materiales, máquinas e instrumentos de trabajo, es necesario que se acredite que tales perjuicios se han ocasionado, de forma culpable o negligentemente, por parte del trabajador como requisito indispensable para generar dicha responsabilidad.

Sentado lo anterior, la Sala razona que el accidente del trabajador no se produjo como consecuencia de un mero descuido del empleado, así como que tampoco concurrían factores que pudieran exonerarle al mismo del elemento de culpabilidad. Al contrario, el Tribunal aduce que el empleado, conduciendo bajo los efectos del alcohol, colisionó con un bordillo en una glorieta y, posteriormente, continuó la marcha hasta chocar nuevamente con un vehículo estacionado en la vía urbana.

En virtud de lo expuesto, el Tribunal Superior de Justicia de Navarra concluye que en el presente supuesto existió un comportamiento negligente y culposo del empleado y, por ende, se acreditaban los siguientes hechos: (i) existencia del daño, (ii) la culpa del agente, en este caso el trabajador, y (iii) la relación causal entre el comportamiento del trabajador y el perjuicio causado a la empresa.

En consecuencia, la Sala navarra, confirmando la sentencia de instancia, concluye que en el presente caso concurren los requisitos exigidos para que el trabajador deba responder de los daños causados a la empresa.