Presente en la cultura popular y movimientos sociales desde los años 70, The Smiley Company es una de las cien empresas de concesión de licencias más importantes del mundo, con más de 260 concesionarios y una facturación anual por sobre los US$ 265 millones.

Sin embargo, su ingreso y posterior comercialización en Chile pudo no concretarse cuando el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi) rechazó su inscripción por contener una notoria similitud gráfica y fonética con otras marcas como “Cardio Smile”, “Smiles” y “Yousmile”, quienes fueron la causa de los contratiempos que tuvo que pasar la compañía en su desembarco al país.

Finalmente, y tras dos batallas legales en Inapi, la firma mundialmente conocida por la cara de color amarillo y bajo la representación de los abogados de SILVA, logró que se le otorgara el registro solicitado para Smiley, debido a que según lo dictaminado por el fallo del Inapi, la marca “posee la distintividad necesaria para ser susceptible de protección marcaria”.