Guatemala tiene ventajas competitivas frente a otros países de la región para atraer inversión extranjera directa, como su ubicación geográfica y el hecho de ser la economía más grande de Centroamérica. Además, la inversión extranjera directa juega un papel particularmente importante en la economía guatemalteca, siendo el tercer gene-rador de divisas, luego de las exportaciones y las remesas familiares. El firme crecimiento de la demanda de energía y servicios de telecomunicaciones, así como el consumo masivo de bienes son los principales sectores a donde se dirige la inversión extranjera directa y los Estados Unidos de América, México y España son los países de origen de los principales inversionistas. 

En términos generales, la inversión extranjera coadyuva al crecimiento económico de los países que la reciben, puesto que en algunos casos puede representar transferencia de tecnología para los procesos de producción, así como el incremento en la profesionalización de los trabajadores locales y sus condiciones laborales. Adicionalmente, la inversión extranjera incentiva la eficiencia de las sociedades locales a través de la competencia; e, intensifica la productividad de la economía que capta la inversión extranjera. Es por tales razones que, en las últimas décadas las distintas economías del mundo, y principalmente aquellas en vías de desarrollo, han entrado en una competencia férrea para atraer a sus países inversión extranjera de los países exportadores de capital. 

Esta situación ha significado que las economías que buscan ser más atractivas para los inversionistas extranjeros hayan perfeccionado distintos mecanismos de promoción y protección a la inversión extranjera. Dichos mecanismos comprenden distintos instrumentos legales que otorgan a los inversionistas extranjeros derechos y garantías adicionales a los que normalmente tendrían, e implican una mayor seguridad jurídica y una reducción en los riesgos habituales que conlleva todo negocio internacional.

La legislación guatemalteca cuenta con varios mecanismos de promoción y protección a la inversión extranjera directa que hacen que Guatemala sea el destino ideal para la inversión extranjera en la región centroamericana. Guatemala ha celebrado con varios Estados, Tratados Bilaterales de Inversión (TBIs) y Tratados Multilaterales de Inversión (TMIs) para la promoción y protección recíproca de las inversiones; además, también ha promulgado legislación nacional con el propósito de brindar un entorno seguro y predecible para la inversión extranjera. 

Al 19 de octubre de 2017, fecha en que fue ratificado por Guatemala el último TBI, se encuentran vigentes 19 TBIs o Acuerdos para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones (APPRIs) con los siguientes países: Alemania; Argentina; Austria; Bélgica - Luxemburgo; Chile; China (Taiwán); Corea del Sur; Cuba; Finlandia; Francia; Israel; Italia; Países Bajos; Reino de España; República Checa; Suecia; Suiza; Trinidad y Tobago; y Turquía. Además, en 2013, Guatemala firmó un TBI con Rusia, pero este no ha sido aprobado por el Congreso de la República y, por lo tanto, también se encuentra pendiente la emisión del instrumento de ratificación por parte del presidente de la República. Asimismo, actualmente Guatemala negocia la celebración de TBIs con Marruecos y Kuwait. 

La estructura de los TBIs celebrados por Guatemala es bastante similar y estos tienden a tener reguladas las disposiciones comunes de todo TBI de una manera semejante. En cuanto a los estándares de protección, la mayoría de los TBIs celebrados por Guatemala contienen los estándares de protección típicos: trato justo y equitativo; trato nacional; trato de la nación más favorecida; protección y seguridad plenas; protección contra la expropiación; libre transferencia de capitales; y cláusula paraguas, que buscan brindar protección adicional a los inversionistas más allá de los estándares de protección tradicionales y agregan el cumplimiento de otros compromisos del Estado receptor de la inversión a los estándares sustantivos del tratado de inversión aplicable. Respecto a los TMIs, existen diversos tratados de los que Guatemala es parte y que contienen #SO M OSARIAS disposiciones relativas a la inversión extranjera, entre los cuales se encuentran los siguientes: Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y República Dominicana (Capítulo IX); Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (Capítulo X); Tratado de Libre Comercio entre la República de Guatemala y la República de China (Capítulo 10); Tratado de Libre Comercio entre la República de Colombia y las Repúblicas de El Salvador, Guatemala y Honduras (Capítulo 12); Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Panamá (Capítulo 10); Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Chile (Capítulo X); Tratado de Libre Comercio entre los Estados Unidos Mexicanos y las Repúblicas de Costa Rica, El Salvador, Honduras, Guatemala y Nicaragua; Tratado de Libre Comercio entre Guatemala y Perú (Capítulo 12); Protocolo al Tratado sobre Inversión y Comercio de Servicios entre las Repúblicas de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua (Capítulo 3); Acuerdo de Alcance Parcial entre Guatemala y Belice (Capítulo IX); y, Acuerdo por el que se establece una Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea (Capítulo 2).

Guatemala cuenta con varias leyes que se relacionan con aspectos sobre la promoción y protección de las inversiones nacionales y extranjeras, entre otras se encuentran las siguientes: Ley Orgánica de la «Zona Libre de industria y comercio Santo Tomás de Castilla», Decreto 22-73; Ley de Fomento y Desarrollo de la actividad exportadora y de maquila, Decreto 29-89; Ley de Zonas Francas, Decreto 65-89; Ley de Nacionalidad para inversionistas extranjeros, Decreto 2-91; Ley de libre negociación de divisas, Decreto 94-2000; Ley de incentivos para el desarrollo de proyectos de energía renovable, Decreto 52-2003; Ley de Alianzas para el desarrollo de infraestructura económica, Decreto 16- 2010; y Ley emergente para la conservación del empleo, Decreto 19-2016, que introdujo reformas a los Decretos 29-89 y 65-89. Sin embargo, también existen varios temas pendientes de regulación dentro de los cuales se encuentran: la Ley de Protección a las Variedades Vegetales; la Ley de Protección de Datos; Ley de Competencia; y, la Reglamentación al Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo. En cuanto a la regulación nacional relacionada estrictamente con la promoción y protección de las inversiones extranjeras, el Congreso de la República promulgó la Ley de Inversión Extranjera, Decreto 9-98, vigente desde el 11 de marzo de 1998. Esta ley tiene su fundamento constitucional en el artículo 119 de la Constitución Política de la República de Guatemala, que reconoce como obligación fundamental del Estado proteger la formación del capital, el ahorro y la inversión y crear las condiciones adecuadas para promover la inversión de capitales nacionales y extranjeros. Los artículos 2 y 3 de la Ley de Inversión Extranjera contienen un principio fundamental del Derecho Internacional de la Inversión Extranjera: el inversionista extranjero goza de los mismos derechos y de los medios de ejercerlos que las leyes otorgan a los inversionistas guatemaltecos, lo que implica que se reconoce el trato nacional o la «plena equiparación» del inversionista extranjero con el guatemalteco en el desarrollo de sus actividades económicas.

El capítulo III de la Ley de Inversión Extranjera, denominado «Garantías y Derechos», contempla la mayoría de los estándares de protección a la inversión reconocidos internacionalmente. El artículo 5 de dicha ley reconoce al inversionista extranjero el pleno derecho, uso, goce, disfrute y dominio de la propiedad sobre su inversión. El artículo 6 aborda el tema de la protección contra la expropiación y siendo congruente con el Derecho Internacional de la Inversión Extranjera y la jurisprudencia internacional, regula que esta será legal si se realiza por causa de utilidad colectiva, beneficio o interés sociales debidamente comprobados, sobre bases no discriminatorias, con apego al principio de legalidad y mediante indemnización previa y efectiva. 

Respecto de la libre transferencia de capitales, el artículo 8 de la Ley de Inversión Extranjera contempla que el inversionista extranjero gozará de libre acceso a la compra y venta de moneda extranjera disponible y a la libre convertibilidad de moneda, por lo que puede libremente realizar transferencias al exterior relacionadas con su capital invertido, o por disolución y liquidación o venta voluntaria de la inversión extranjera o remitir cualquier utilidad o ganancia generada en el territorio nacional. Respecto de las disposiciones relativas a la resolución de controversias, la Ley de Inversión Extranjera regula que las diferencias que pudieren surgir en materia de inversión entre un inversionista extranjero y el Estado de Guatemala, sus dependencias u otras entidades estatales, pueden someterse a arbitraje internacional u otros mecanismos alternos de solución de controversias, de acuerdo con los instrumentos legales que resultaren aplicables.

Finalmente, es importante resaltar que los mecanismos de promoción y protección a la inversión extranjera son de doble vía, por lo que también permiten que los inversionistas guatemaltecos puedan contar con un entorno seguro y predecible si deciden invertir en el extranjero y abren la posibilidad para que productos nacionales tengan un mayor mercado para su comercialización. 

El equipo de Arias está integrado por profesionales con amplia experiencia en inversión extranjera, quienes gustosamente podrán asesorarle para aprovechar los beneficios que los mecanismos de promoción y protección a la inversión extranjera conllevan.