El pasado 21 de febrero de 2018, la Comisión Europea anunció tres diferentes decisiones de transacción en materia de cárteles, sancionando con 395 millones de euros a cuatro compañías dedicadas al transporte marítimo de vehículos, 76 millones de euros a dos suministradores de bujías de automoción y 75 millones de euros a dos proveedores de sistema de freno.

Las investigaciones de la Comisión se iniciaron a partir de solicitudes de clemencia de varios de los participantes en los cárteles, que resultaron beneficiarios de la exención del pago de la multa. Asimismo, el resto de empresas investigadas se beneficiaron de reducciones en el importe de las sanciones por haber cooperado en el procedimiento ante la Comisión y reconocido su participación en los cárteles a través del procedimiento de transacción.

Transporte marítimo de vehículos

La primera decisión se refiere a un cártel en el mercado del transporte marítimo de vehículos y camiones en diferentes rutas entre Europa y otros continentes, que se prolongó durante al menos 6 años, entre 2006 y 2012, en el que participaron al menos cinco empresas. A través de diferentes reuniones y contactos telefónicos regulares, directivos de las compañías involucradas acordaron coordinar precios y distribuirse el mercado, intercambiando información comercialmente sensible sobre las comisiones cargadas por la cobertura de fluctuaciones en los tipos de cambio y en el precio del combustible. Durante la investigación, la Comisión Europea cooperó con diversas autoridades de competencia alrededor del mundo, incluyendo Australia, Japón, Canadá y Estados Unidos.

Bujías de automóvil

En una segunda decisión, la Comisión sancionó un cártel en el suministro de bujías a fabricantes de automóviles en el Espacio Económico Europeo que se prolongó durante 11 años y se dirigía a eludir la competencia mediante el mantenimiento del statu quo en el mercado y el respeto a los clientes tradicionales de los competidores. Además, las compañías intercambiaron información comercialmente sensible y en ciertos casos pactaron las cotizaciones y las cuotas de suministro que serían ofertadas a determinados clientes. La coordinación tuvo lugar a través de contactos bilaterales entre las involucradas en el comportamiento anticompetitivo.

Sistemas de frenado

Finalmente, la Comisión reveló la existencia de dos cárteles en el marco del suministro de sistemas hidráulicos de freno (HBS) a Daimler y BMW entre 2007 y 2011 y de sistemas eléctricos de freno (EBS) a Volkswagen entre 2010 y 2011. En ambos casos, los suministradores de sistemas de freno tenían como objetivo coordinar su comportamiento en el mercado a través del intercambio de información comercialmente sensible, incluyendo información sobre precios y condiciones de venta. Dicha coordinación tenía lugar tanto en reuniones bilaterales como a través del correo electrónico y de contactos telefónicos regulares.

Estas dos últimas decisiones surgen en el marco de una serie de actuaciones de las autoridades europeas en el mercado de componentes de automoción que han permitido revelar la existencia de 10 cárteles y han supuesto cerca de 6 billones de euros en multas. La comisaria europea de la competencia, Margrethe Vestager, afirmó que la Comisión “seguirá supervisando activamente el sector mientras siga encontrando compañías que persiguen incrementar sus beneficios mediante prácticas anticompetitivas”, señalando además que “aún existen investigaciones pendientes”.

Gracias al procedimiento de transacción (al que ya hemos hecho referencia aquí y aquí), si las compañías reconocen su responsabilidad por la infracción anticompetitiva podrán beneficiarse de una reducción del 10% en el importe de la sanción impuesta.