Si hasta la fecha no se exigía justificación alguna del gasto en concepto de dieta por alojamiento, posteriormente no puede requerirse por cambio de criterio de la empresa sin aquiescencia de las partes sociales del contrato de trabajo.

Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 16 de junio de 2017 [JUR\2017\176418]

La demanda de conflicto colectivo que dio lugar al presente procedimiento se inicia a instancia del sindicato CGT. En ella solicita el reconocimiento del derecho de los trabajadores a percibir, en concepto de dieta por alojamiento, el importe fijado en el convenio colectivo para el supuesto de desplazamiento con imposibilidad de pernoctar en su domicilio particular.

Mediante esta acción, el sindicato demandante pretendía impugnar el nuevo procedimiento de liquidación de gastos por dietas, por el que la empresa transforma el importe fijo percibido por noche en un sistema de abono de gastos de alojamiento, previa justificación por parte del trabajador.

La Sala de lo Social de la Audiencia Nacional estimó la demanda y, contra su sentencia, se interpuso recurso de casación por la empresa afectada.

La cuestión objeto de debate versa acerca de la práctica empresarial de exigir a los trabajadores la justificación del gasto realizado, en lugar de proceder al pago automático de la dieta como se venía haciendo hasta el momento.

La sentencia interpreta el convenio colectivo entendiendo que, tanto la literalidad del precepto como el análisis de los actos coetáneos y posteriores, muestran la intención de las partes de que basta con la pernocta fuera del domicilio por razón del servicio para justificar la dieta. Añade que el carácter extra salarial de la dieta no implica que su devengo esté siempre supeditado a la justificación del gasto.

Es más, cuando el gasto es superior a la dieta, los términos del convenio solo aluden a los motivos justificativos de dicho gasto y no a la cuantía del mismo. Es decir, que aún en el supuesto excepcional, el convenio colectivo no estaría exigiendo una factura para acreditar esos gastos superiores, sino las razones que dieron lugar a los mismos, y solamente en ese supuesto.

Además, hasta la fecha no se había exigido justificación alguna del gasto por lo que se trata de una práctica instaurada ex novo que no ha gozado de la tácita aquiescencia de la parte social del contrato como lo demuestra la reclamación entablada. 

En definitiva, ni la práctica de la empresa, ni tampoco la propia literalidad del convenio colectivo justificaba la exigencia de justificar documentalmente los gastos.