Ezekiel Elliot, running back de los Dallas Cowboys, una de las franquicias más importantes de la NFL, tendrá que cumplir con la suspensión de seis partidos que le fue impuesta el 11 de agosto de 2017. El “caso Zeke”, complejo y lleno de vaivenes procesales, se remonta al año 2016.

El corredor de los Dallas Cowboys fue acusado por un caso de violencia doméstica que, presuntamente, tuvo lugar en julio del año anterior. Dicho episodio supone una violación del reglamento sobre conducta personal de la NFL.

Tras más de un año de investigaciones, el 11 de agosto de 2017, el comisionado de la NFL decretó la suspensión de la estrella de los Dallas Cowboys durante seis partidos en la presente temporada y con efecto inmediato. Ante esta situación, el equipo asesor del jugador impugnó la decisión ante el Tribunal Arbitral de la NFL.

El 31 de agosto de 2017, esto es, antes de que el Tribunal Arbitral dictara una resolución, la NFLPA, el sindicato de jugadores de la liga, presentó una solicitud de medidas cautelares ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Este de Texas. Dicha solicitud consistía en una orden de restricción temporal (“Temporary Restraining Order”) de la sanción impuesta al jugador.

Así las cosas, el 5 de septiembre de 2017, el Árbitro Harold Henderson denegó la impugnación de Elliot y confirmó la decisión del comisionado de la NFL, obligando al jugador a cumplir con la sanción impuesta, que sería aplicable por la NFL a partir de la jornada 2 del campeonato.

Casi de forma simultánea, el 8 de septiembre de 2017, el juez de distrito concedió la solicitud de la medida cautelar a la NFLPA, permitiendo al running back seguir jugando hasta que recayera una decisión definitiva sobre el caso. Esta última decisión permitió al jugador, que ya había disputado la jornada 1, jugar todos los partidos entre las jornadas 2 y 6.

En este punto, la NFL solicitó el reconocimiento y ejecución de la resolución del Tribunal Arbitral ante un juzgado del distrito Sur de Nueva York y, a su vez, interpuso una moción de emergencia ante el Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito para que revocara la medida cautelar concedida por el juez de Texas.

El 12 de octubre, el Tribunal de Apelaciones dio la razón a la NFL y emitió una resolución por la que revocó la decisión del juez del distrito de Texas, levantando la medida cautelar con efecto inmediato.

La razón por la que el Tribunal adoptó esa decisión se debió, esencialmente, a una cuestión procesal: los abogados de la NFLPA no habían agotado todos los medios que tenían a su alcance con carácter previo a la solicitud de la restricción temporal de la sanción. Y es que dicha solicitud fue presentada antes de que el Tribunal Arbitral dictara su resolución.

Bajo este escenario, la NFLPA interpuso el 16 de octubre una nueva solicitud de orden de restricción temporal de la sanción, esta vez frente al Juzgado del Distrito Sur de Nueva York en el que se ventilaba el procedimiento principal.

Ante esta circunstancia, el 17 de octubre tuvo lugar la vista ante el juez sustituto, quien concedió a Elliot la medida cautelar y suspendió la ejecución de la sanción hasta que la juez asignada al caso se pronunciase. Esta nueva medida cautelar permitió a Elliot jugar los siguientes dos partidos de su equipo (jornadas 7 y 8 de la temporada regular).

Llegados a este punto, el pasado 30 de octubre la juez Doña Katherine Polk Failla emitió una resolución por la que denegó a Elliot su solicitud de la orden de restricción temporal de la sanción impuesta por la NFL. Esta decisión, que parecía definitiva, implicaba la ejecución inmediata de la sanción, por lo que el running back se perdería los siguientes seis partidos de liga.

Sin embargo, el equipo jurídico de la NLFPA decidió elevar el asunto al Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito (Nueva York), al que solicitó una orden preliminar (preliminary injunction) de suspensión de la sanción.

Teniendo en cuenta lo anterior, el pasado 3 de noviembre dicho Tribunal concedió, como medida cautelar, y hasta que un panel de tres jueces se pronunciara sobre la solicitud de la NFLPA, la suspensión provisional de la sanción para el siguiente partido. De esta forma, Elliot volvía a conseguir una suspensión de la sanción que le permitió disputar la jornada 9 del campeonato.

Por último, el pasado jueves 9 de noviembre el panel de tres jueces del Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito dictó la que, por ahora, es la resolución definitiva del “caso Zeke”. El Tribunal denegó la suspensión de la sanción, por lo que el running back se perderá, salvo sorpresa, los próximos 6 partidos de su equipo. Con esta resolución, el mejor escenario al que se enfrenta Elliot sería el de perderse las 4 próximas jornadas, ya que el 1 de diciembre es la fecha prevista para la vista de apelación de la resolución dictada por el Tribunal del Segundo Circuito.

El caso, como hemos tenido ocasión de ver, es un claro ejemplo de la importancia de conocer el procedimiento y de cómo el uso de la herramientas que otorga puede llevar a un jugador que había sido suspendido, antes de comenzar la temporada, a disputar más de la primera mitad de la temporada regular.

Estaremos pendientes de la resolución que se dicte tras la vista del 1 de diciembre.