El pasado 18 de septiembre del 2017 tuvo lugar la jornada «The Insurance Sector: Preparing for Brexit» en la sede de Gómez‑Acebo & Pombo en Madrid. La sesión, moderada por Pablo Muelas García, socio coordinador del Grupo de Seguros de GA_P, y por Ralph Smith, consejero interna‑ cional de GA_P, abordó el estado actual del proceso de separación del Reino Unido de la Unión Europea y las perspectivas de futuro, tanto a nivel general como específicamente en el sector ase‑ gurador.

José Luis Kaiser Moreiras, director general de Comercio Internacional e Inversiones en el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, destacó el fuerte impacto que el brexit tendrá en Espa‑ ña debido a las importantes relaciones comerciales que mantienen ambos países recíprocamente. El Reino Unido es el cuarto destino de las exportaciones españolas de bienes (unos 18 000 millones de euros anuales), mientras que es el sexto mayor importador en España.

Buena muestra de la actividad económica bilateral son las cerca de  340  empresas españolas instaladas en el Reino Unido y las  440  empresas británicas instaladas en España. La negocia‑ ción del brexit, afirmó el señor Kaiser, tratará de garantizar que estas inversiones comerciales no se vean afectadas sustancialmente. En términos de empleo, las empresas transfronterizas crean 60 000 empleos en el Reino Unido y 100 000 en España.

En el ámbito de la exportación de servicios, el Reino Unido constituye el principal destinatario de los servicios de España y, a su vez, el segundo suministrador de servicios . Los sectores de la automoción y farmacéutico son igualmente relevantes para los dos países por su actividad bi‑ lateral. Por lo anterior, se espera que en la negociación del brexit no se impongan obstáculos bilaterales.

A pesar de lo anterior, otros países sufrirán con más intensidad las consecuencias del brexit. Italia, Francia o Alemania, por ejemplo, son países más vulnerables.

Respecto a los flujos de inversión y a los servicios financieros, el impacto del brexit será menor en España que otros países con vínculos más estrechos en esta área, como Luxemburgo u Holanda.

La principal amenaza que representa el brexit para la economía española es no llegar a un acuer‑ do, pues las consecuencias serían negativas para ambas partes.

Bill Murray, director de Economía y Política de la Embajada Británica en España, centró su análisis en tres aspectos:

— El proceso de adaptación legislativa en el Reino Unido y el estado actual de las negociaciones en Bruselas. Hace unas semanas se promovió la segunda revisión de un proyecto de ley que establecerá las normas y los cambios legislativos que serán aplicables tras el brexit en el Reino Unido. El Gobierno británico pretende que la salida sea ordenada de acuerdo con tres princi‑ pios: certidumbre, continuidad y control. La intención es que siga siendo aplicable la normativa europea y tenerla como referente. Para ello, el Parlamento británico dedica un 80 % de su tiempo al brexit, pues supone crear entre ochocientos y mil cuerpos estatutarios, equivalentes a unas doce mil páginas de nueva legislación.

Las negociaciones entre el Reino Unido y la Unión Europea se encuentran aún en la primera fase, aunque, según el señor Murray, se está avanzando más de lo que los medios de comuni‑ cación proyectan al público. Por ejemplo, en el ámbito de los derechos de los ciudadanos o en el papel del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, existen importantes avances. Ahora bien, las negociaciones respecto al sector financiero sí que se encuentran en una situación muy primigenia, puesto que no existe flexibilidad entre las partes.

— La situación política del sector financiero en su conjunto en el Reino Unido: no existe una política británica oficial sobre el sector financiero. Tres son las líneas que seguir: 

  • Nuevo proceso para regular las relaciones con la Unión Europea. No existe un modelo de relaciones previas aplicable al brexit, puesto que las relaciones entre las partes son más intensas que en los casos de Noruega, Suiza, etc. 
  • Los acuerdos futuros deben garantizar la estabilidad del sistema.
  • El sistema debe ser permanente y predecible.

El señor Murray señaló que la City no teme la competencia. La City no sólo constituye un centro financiero para el Reino Unido, sino que también es un punto clave para la economía euro‑ pea. La propia Theresa May, recordó el señor Murray, indicó que tanto el sector de la automo‑ ción como el financiero son dos de los más importantes. Este último, en su conjunto, constitu‑ ye el 10 % del producto interior bruto del Reino Unido. El acuerdo futuro debe garantizar el funcionamiento entre las dos partes, sin descartarse un sistema de regulación o supervisión conjunto.

— Un enfoque del sector asegurador: este sector es muy abierto al exterior, pues sólo el 30 % del negocio de las aseguradoras se desarrolla en el mercado nacional. El Reino Unido tuvo un papel clave en la tramitación de la normativa Solvencia II, no en vano el sistema se asemeja mucho al británico al basarse en el riesgo.

El Reino Unido seguirá aplicando este modelo con una normativa equivalente, aunque ello no otorgue ni conceda los mismos derechos de acceso al mercado que tienen actualmente los británicos. Desde Londres se ve necesario un periodo de transición que favorezca una adaptación progresiva.

Francisco Carrasco Bahamonde, subdirector general de Seguros y Regulación de la Dirección Ge‑ neral de Seguros y Fondos de Pensiones —DGSFP— (Ministerio de Economía, Industria y Competi‑ tividad), destacó la relevancia del mercado asegurador británico y su gran papel en la actividad aseguradora.

Con el brexit, las entidades aseguradoras británicas que quieran continuar su actividad en terri‑ torio europeo deberán establecer alguna sociedad allí, pues no existe otro modo de prestación de los servicios en nuestro mercado. Para el caso español, ello implica que las entidades asegu‑ radoras británicas que actualmente operan en régimen de libre prestación de servicios o derecho de establecimiento pasen a depender de una sociedad situada en la Unión Europea, o bien cons‑ tituyan una filial situada en territorio europeo, de modo que puedan beneficiarse del pasaporte comunitario.

El señor Carrasco indicó varias razones por las cuales España es un destino idóneo para las enti‑ dades aseguradoras británicas. Entre otras, las siguientes:

— La DGSFP es un organismo que cuenta con una doble faceta: la de supervisor y la de regulador, lo que aporta una mayor seguridad jurídica. — La DGSFP puede trabajar con documentación en inglés.

— Además de supervisar los seguros, la DGSFP también supervisa los fondos de pensiones y a los mediadores de seguros.

— En el ámbito de Solvencia II, el mercado británico y el español son los únicos que tienen procedi‑ mientos de autorizaciones de ajuste por casamiento, por lo que con una autorización británica es convalidable ante la DGSFP.

— España es uno de los países más destacados en el ámbito asegurador (puesto cuarto). — En el mercado asegurador español están presentes la mayor parte de las filiales de las entidades aseguradoras internacionales.

— España es un puente natural de negocio a Latinoamérica. De hecho, la DGSFP forma parte de la mesa de supervisores latinoamericanos. Por lo anterior, España se erige como una alternati‑ va preferencial para reemplazar el papel que ha venido desempeñando el Reino Unido con el continente americano. 

En el turno de preguntas con el que concluyó la jornada se preguntó por la suerte de los seguros de larga duración, aquellos cuyo plazo de cobertura o efectos exceden de la fecha del brexit. Una parte del mercado entiende que quizá la mejor opción sería la cesión de las carteras afectadas a entidades establecidas en la Unión Europea. Al respecto no existen aún negociaciones.