El despido de un trabajador que formaba parte de la mesa electoral por no permitir la candidatura de un determinado sindicato que resultaba de interés a la empresa, se considera represalia, declarándose la nulidad de dicho despido.

Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Galicia de fecha 2 de agosto de 2017 [JUR\2017\230765]

El trabajador demandante fue designado miembro de la mesa electoral en las elecciones sindicales de la empresa demandada.

Posteriormente, la mesa electoral decide inadmitir la candidatura de un determinado sindicato, tras lo cual el demandante es cesado por finalización de su contrato temporal.

Frente a la sentencia de instancia que estimó en parte la demanda y declaró improcedente el despido del trabajador por no acreditarse la causa de temporalidad del contrato de trabajo, se alza el propio empleado en suplicación.

En concreto, el trabajador aducía que el despido debía declararse nulo pues, aportados indicios de infracción de derechos fundamentales, era a la empresa a la que correspondía acreditar la justificación del cese.

A este respecto, el trabajador afirma que el cese era una represalia por la decisión adoptada por la mesa electoral –de la que formaba parte– de no permitir la participación en las elecciones sindicales de un determinado sindicato por incumplimientos de la candidatura.

Tanto la sucesión cronológica de hechos, como el resto de las circunstancias, llevan a entender al Tribunal que existen indicios de prueba suficientes de que el cese del trabajador fue una represalia, sin que se hubiera justificado por la empresa que la causa real del despido fuera otra diferente, lo que de por sí ya se infiere de la propia declaración de improcedencia de la extinción por el Juzgado de lo Social.

Por todo ello, el Tribunal estima el recurso y declara nulo el despido al considerar que este vulnera los derechos fundamentales del trabajador.