La comunicación del despido a la representación legal sólo tiene sentido en el marco de la extinción por causas objetivas de carácter individual, pero no cuando haya mediado previamente un periodo de consultas de un despido colectivo.

Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 28 de febrero de 2017 (RJ\2017\959)

En la sentencia analizada, el Tribunal Supremo concluye que la carta de despido debe entregarse a los representantes de los trabajadores en el supuesto del despido objetivo individual, que es diferente al supuesto del despido colectivo.

A este respecto, el Tribunal entiende que las garantías formales que el Estatuto de los Trabajadores ha introducido en los casos de despido objetivo no se trasladan de manera absoluta a las extinciones contractuales enmarcadas en un despido colectivo.Así, la comunicación a los representantes de los trabajadores, por expreso mandato legal, sólo procede entregarla en los supuestos de extinción del contrato por causas objetivas y no en un despido colectivo.

En los despidos colectivos no pueden incluirse requisitos de forma que resulten irrazonables. Son ineludibles los que se refi eren a la comunicación escrita con indicación de causa, la puesta a disposición del importe indemnizatorio y el preaviso de quince días. Por el contrario, no cabe añadir la exigencia de que el despido individual sea igualmente comunicado a la representación legal de los trabajadores, pues sólo tiene sentido en el marco de la extinción por causas objetivas, no en el caso de que haya mediado previamente un periodo de consultas.

Precisamente, el despido objetivo individual se lleva a cabo por decisión unilateral del empresario y sin control previo alguno por parte de los representantes de los trabajadores, mientras que el despido colectivo exige una previa negociación con dicha representación en la que ya se produce el conocimiento de datos.