Tras prácticamente seis meses de investigación, la Comisión Europea ha autorizado en segunda fase, pero sin compromisos, la fusión u operación de concentración entre Essilor y Luxottica, al considerar que dicha operación no obstaculizaba de manera significativa la competencia. El texto de la decisión todavía no es público, pero se puede acceder a la nota de prensa de la Comisión (en inglés) aquí.

La operación supone la combinación de dos empresas líderes en el sector de la industria óptica. Por un lado, Essilor es el mayor operador de lentes oftálmicas, tanto a nivel europeo como internacional (destacan marcas como Varilux o Transitions), y también comercializa maquinaria e instrumentos ópticos. Por otro lado, Luxottica es el mayor proveedor de monturas y gafas de sol; en su portfolio destacan marcas como RayBan, Oakley o Persol, y distribuye otras marcas de lujo bajo licencia.

Preocupada por eventuales efectos de exclusión en el mercado de las lentes que podrían derivarse, entre otros motivos, por una presencia muy extendida en el territorio de ambas empresas y por la combinación resultante de marcas muy fuertes, la Comisión acordó iniciar la segunda fase para investigar en detalle la operación. Así, desde septiembre del año pasado, la Comisión ha analizado los eventuales riesgos derivados de la concentración; investigación que, dado el alcance global de las actividades de las partes, ha desarrollado en paralelo y en coordinación con autoridades de competencia de distintos países (entre otros, Brasil, Estados Unidos, Sudáfrica o Turquía).

En concreto, la Comisión consideró, de forma preliminar, que la combinación de ambos negocios podría conllevar la exclusión de competidores, mediante prácticas de vinculación o venta conjunta (“tying and bundling”) de los productos de las partes, claramente complementarios. Ello, en última instancia, supondría una disminución en la oferta de la que disponen los compradores de los productos y, en una fase ulterior, los consumidores finales, así como un aumento de los precios.

Sin embargo, a partir de los resultados de la investigación de mercado, en el que han participado casi 4.000 ópticas y oculistas, la Comisión ha concluido, en esencia, que:

  • Las marcas de Luxottica en monturas y gafas de sol no son esenciales. Prueba de ello es su cuota de mercado en Europa (inferior al veinte por ciento) y que muchas ópticas no comercializan productos de sus marcas.
  • La entidad resultante no tendría capacidad (i) para excluir a los competidores en la fabricación de gafas, pues Essilor no dispone de suficiente poder de mercado ni de incentivos para no operar con competidores de Luxottica; ni (ii) para excluir a otros fabricantes de lentes, pues la norma general es que las gafas de sol se comercialicen sin graduación, de modo que Luxottica no podría ejercer ningún poder de mercado.
  • No existen incentivos para incurrir en prácticas de venta vinculada o por paquetes debido al riesgo de pérdida de clientes. Igualmente, la puesta en práctica de dichas técnicas tampoco afectaría de manera significativa a los proveedores de lentes.

A la vista de lo anterior, y a pesar de los riesgos para la competencia inicialmente identificados, la Comisión ha autorizado la operación en segunda fase, sin necesidad de que las empresas hayan tenido que presentar o asumir compromisos. Este es un escenario poco usual, pues de prácticamente 20 operaciones en las que la Comisión ha iniciado segunda fase en los últimos dos años, en todas salvo en este caso y en TNT/FEDEX, la Comisión sujetó la autorización a compromisos o no la autorizó.