La Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas adicionó a la Ley del Impuesto sobre la Renta una norma de subcapitalización, que consiste en un límite de deducibilidad máxima del 20% de la UAIIDA (utilidad antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización) para los gastos financieros netos cuando son pagados a entidades no bancarias. Cuando los gastos financieros superen este 20%, la diferencia podrá ser deducida en los períodos fiscales siguientes y hasta que se agote, siempre y cuando no se supere el límite anual impuesto. A pesar de ello, la Administración Tributaria está facultada para autorizar un límite mayor cuando el contribuyente presente previamente una solicitud con los requisitos definidos vía resolución por la Dirección General de Tributación.

Preliminarmente, en el Diario Oficial La Gaceta del 10 de enero de 2020 se publicó el aviso sobre el proyecto de resolución emitido por la Dirección General de Tributación, que se denomina “Procedimiento para el trámite de las solicitudes de autorización para la ampliación del límite máximo de deducibilidad de gastos por intereses netos, establecido en el artículo 9 bis de la Ley del Impuesto sobre la Renta”. El proyecto de esta resolución está en consulta pública para que en el plazo de 10 hábiles los administrados lo analicen y efectúen comentarios. Por ello, las disposiciones comentadas en este Boletín informativo pueden ser variadas en la resolución definitiva que vaya a emitir la Dirección General de Tributación, que será posteriormente publicada en el Diario Oficial La Gaceta.

El proyecto de esta resolución dispone que la ampliación del límite máximo de deducibilidad de gastos por intereses netos se solicitará para el período fiscal recién concluido, pendiente de autoliquidar. El plazo máximo de presentación es 15 días naturales después de haber concluido el período fiscal y la resolverá la Administración Tributaria en la cual el contribuyente se encuentra inscrito.

La solicitud deberá acompañarse por los estados financieros del contribuyente, estados financieros consolidados de la casa matriz última y una declaración jurada que indique el porcentaje de recursos propios y recursos de terceros con el que se financian las inversiones que originan el gasto por intereses en el período solicitado, las condiciones pactadas en las operaciones vinculadas entre el deudor y el acreedor, la razón de endeudamiento de su casa matriz última del período anterior respecto al período que corresponde la solicitud, la razón de endeudamiento de la empresa solicitante en el período para el cual presenta la solicitud, entre otros aspectos.

La Administración Tributaria aprobará la solicitud si el contribuyente cumple con todos los requisitos y manifiesta que en sus inversiones financiadas el porcentaje de financiamiento con recursos de terceros es menor o igual al 75% y cuando la razón de endeudamiento de la empresa solicitante sea menor o igual a la razón de endeudamiento de la casa matriz última. En caso contrario, la Administración Tributaria podrá denegar la solicitud y el contribuyente podrá interponer los recursos de revocatoria o apelación.