Es evidente el interés que despierta el mercado chino para cualquier empresa.

China es el país más poblado del planeta con una población de más de 1,3 billones de habitantes. Es también la segunda economía nacional más grande del mundo y la mayor potencia comercial, existiendo la posibilidad de que se convierta en la mayor economía mundial hacia el año 2016.

El crecimiento del consumo en China en los últimos años y las previsiones para los próximos, junto con el interés creciente de los consumidores chinos por productos y marcas extranjeras, hacen que el mercado chino sea especialmente atractivo para empresas españolas de comercio minorista o detallista a quienes la caída del consumo interno les crea la necesidad de exportar sus productos internacionalmente.

Pero antes de introducirse en el mercado chino o de realizar inversiones en ese país, es necesario establecer previamente una estrategia marcaria adecuada.

El registro de la marca en China es imprescindible antes de comenzar a operar en el país.

Se han dado casos de empresarios que descubren que su propio distribuidor registra su marca en China a título personal adquiriendo de esta forma derechos exclusivos para comercializar el producto en China.

Es importante subrayar que las marcas no registradas ante la Oficina de Marcas en China no gozan de protección legal en este país, ni siquiera aquellas de prestigio internacional, por lo que como paso previo a cualquier actividad de promoción de productos o servicios en China es importante registrar primero la marca.

La protección de los derechos de propiedad industrial a través del registro, es un requisito indispensable para asegurar la continuidad de la comercialización en este país.

En los últimos 6 años el número de solicitudes de marca publicadas en China ha crecido un 76%.

Al registrar una marca en China es muy recomendable hacerlo también en caracteres chinos. No sólo porque el consumidor de los productos servicios de la marca en cuestión va a reconocer la marca con mayor facilidad cuando se utiliza en su propio lenguaje, sino porque además el dueño de la marca también la protegerá de ser utilizada en caracteres chinos por parte de sus competidores o incluso de un registro realizado de mala fe por parte de los distribuidores.

Para conseguir que una marca sea exitosa en China, es necesario proteger la forma, el sonido y tener en cuenta si la marca en chino tiene algún significado. Hay que reflexionar sobre todos los aspectos que constituyen la marca.

Teniendo en cuenta que el chino es uno de los idiomas más complejos del mundo, es necesario no olvidar a la hora de registrar la marca las complicadas reglas lingüísticas, y la necesaria adecuación cultural de la que debe ser objeto la marca. De este modo podremos asegurar que si la marca en chino tiene algún significado, éste sea el significado que queremos que tenga.

No es necesario que los caracteres chinos tengan ningún significado particular. En muchas ocasiones la marca en caracteres chinos simplemente es una transliteración fonética, es decir, “suena” como la marca original, pero no tiene significado alguno.

Lo importante es asegurarse de que el nombre en chino no tiene significados extraños o hirientes, y que, como cualquier marca, denota aquellas características propias de la imagen que queremos transmitir con la misma.

El hecho de registrar la marca en caracteres latinos no protege la marca en caracteres chinos a menos que sea también registrada. Es necesaria la protección independiente de ambos, constituyendo registros diferentes.

Hay que resaltar que las marcas registradas en China continental no gozan de protección en otras regiones chinas como Hong Kong, Taiwán y Macao por lo que para garantizar una protección completa, sería oportuno solicitar la protección en todas estas regiones.

Con independencia del registro de la marca ante la Oficina de Marcas China, también aconsejamos el registro específico de la marca concedida en el registro de marcas en la Aduana, que aunque no es un procedimiento obligatorio, otorga una mayor protección frente a posibles productos infractores.

Los titulares de derechos registrados pueden beneficiarse de dos formas:

  • La aduana controlará la importación y exportación de productos e informará al titular de los DPI en caso de encontrar envíos que contengan marcas, obras protegidas por derechos de autor o tecnología patentada similar a la suya. En más de un 90% de los casos llevados por la Aduana China, los productos infractores fueron descubiertos por ella misma.
  • El titular de los DPI puede ahorrar ciertos costes en procesos de litigio. En caso de que los productos sean descubiertos por la Aduana China, ésta llevará a cabo una investigación y determinará si dichos bienes deben ser requisados, lo que generalmente ayuda al titular de los DPI que evitará el tener que llevar el caso ante los tribunales.

Antes de introducirse en un nuevo mercado es importante conocer el sistema de protección de los derechos de Propiedad Industrial y de este modo elaborar una estrategia adecuada de exportación.

Es importante tener en cuenta:

  • Territorialidad de los derechos
  • Las legislaciones y procedimientos varían de un país a otro
  • Existen sistemas regionales e internacionales de protección

Por ello se recomienda utilizar los servicios de abogados con experiencia en este ámbito jurídico, debido a su mejor conocimiento de la legislación aplicable y de las prácticas de uso en China.