La nueva adjudicataria de la contrata puede acudir al despido objetivo como consecuencia de la reducción del volumen de la contrata en el nuevo pliego. 

Sentencia núm. 4/2017 del Tribunal Supremo de fecha 10 de enero de 2017 (JUR\2017\25146)

Se procedió a despedir objetivamente a la trabajadora demandante alegando causas objetivas de carácter organizativo. En concreto, el despido se fundamentaba en la reducción del volumen de usuarios atendidos de manera progresiva, así como en la inferior dotación de personal inscrita a los diferentes concursos públicos, derivados del nuevo pliego del concurso.

En un primer momento procesal se declaró el despido improcedente. Sin embargo, se interpuso recurso de suplicación que declaró el despido procedente. Ante tal resolución, la trabajadora despedida decide interponer recurso de casación para la unifi cación de doctrina ante el Tribunal Supremo.

El presente recurso de casación tiene por objeto la califi cación del despido objetivo del que fue objeto la actora por razones organizativas derivadas de la reducción de la contrata que se adjudicó.

El convenio colectivo impone a la nueva contratista el deber de subrogarse en los derechos y obligaciones que tenía la anterior. En este contexto de sucesión de contratas, razona la Sala que resulta poco coherente sostener una posición en la que la antigua contratista sea la única que pueda disminuir su plantilla por razones objetivas cuando se minora el volumen de la contrata.

Por ello, deben entenderse o diferenciarse dos supuestos de extinción en el marco de la adjudicación pública.Por un lado, la antigua contratista estaría legitimada para disminuir la plantilla por causas objetivas en los supuestos en los que durante la ejecución de la contrata se reduzca su volumen y cuando así se refl eje en el pliego de condiciones. 

Por otro lado, si la reducción de la contrata se establece en el nuevo pliego de condiciones de la nueva contratista que se subroga, ésta a su vez podrá llevar a cabo la extinción de los contratos de su plantilla con base a la causa objetiva sobrevenida tras la nueva adjudicación.

De esta forma, el Tribunal Supremo entiende que la obligación de subrogarse comporta situarse en la posición de otro y asumir los derechos y obligaciones de aquel a quien se sucede, lo que conlleva que el sucesor conserve los derechos que tenía el sucedido y que su situación no empeore.