El Reglamento que se modifica define las características químicas y organolépticas de los aceites de oliva y de los aceites de orujo de oliva, así como los métodos de evaluación de tales características. Sin embargo, según la opinión de los expertos, estos métodos deben actualizarse en consonancia con los trabajos efectuados en el marco del Consejo Oleícola Internacional («COI»).

Para ello, se precisan más las normas, se incluye un análisis de riesgos y se define el término «aceite de oliva comercializado» como aquella cantidad total de aceite de oliva y aceite de orujo de oliva de un determinado Estado miembro que se consuma en dicho Estado o se exporte fuera del mismo.

Con objeto de simplificar la carga administrativa a la que se encuentran sometidos los propietarios del aceite, la recopilación de información solo se exigirá hasta la fase de envasado del aceite de oliva.